Teatro: Arsénico por compasión
Como de costumbre, intento mantenerme al día de los eventos culturales de la ciudad, entre los que se incluye la muestra de teatro universitario, que se celebra desde hace años.
Como indica la web, “La Muestra de Teatro Universitario, se celebra en el Colegio Mayor Pedro Cerbuna, y está organizada conjuntamente por el Área de Cultura del Vicerrectorado de Cultura y Proyección Social y el colegio mayor anfitrión, en ella que participan varios grupos de teatro, procedentes de la propia Universidad de Zaragoza: dos grupos del Colegio Mayor Pedro Cerbuna, grupos de teatro de los campus universitarios de Huesca y de Teruel, y el grupo interuniversitario independiente Atajú Teatro.”
Entre las obras de este año, se incluye “Arsénico, por compasión”, representada precisamente por el grupo Atajú teatro, y cuando lo vi, la verdad es que me apeteció mucho ir.
Cuando se ha ido acercando la fecha, y confirmado que no me coincidía con nada (pilates, francés…), solo falta encontrar alguien con quien ir. Puedo ir sola, claro, pero prefiero ir con alguien, así que pregunté a Patricia.
Le apetecía mucho, pero tenía no sé qué del master y no podía. Después pregunté a mi hermana, que al principio no estaba muy entusiasmada, pero al final se ha animado, así que hemos quedado un rato antes para ir juntas.
La pobre no camina muy rápido ni muy hábilmente, pero el teatro está cerca de su casa, y poco a poco hemos llegado. Yo tampoco estoy en mis mejores momentos; llevo un resfriado terrible desde hace unos días, incluyendo ataques de tos que no puedo reprimir. Para intentarlo, suelo llevar caramelos, pero, como se ha visto hoy, a veces no sirven para nada.
Pero vayamos poco a poco. Tras subir las escaleras con cuidado y comprar la entrada -baratísima, la verdad-, nos hemos sentado en una fila cerca del escenario. Yo pensaba que habría problemas de aforo, pero no; cuando hemos llegado -relativamente pronto pero no tanto-, podíamos sentarnos donde quisiéramos prácticamente.
La función ha comenzado puntualmente. La obra es una adaptación de Arsénico, por compasión (título original: "Arsenic and Old Lace"), la comedia más popular del dramaturgo estadounidense Joseph Kesselring (1902-1967).
Básicamente es una comedia negra que sigue las aventuras de Mortimer Brewster, un crítico teatral que acaba de casarse en secreto con Elaine. Antes de irse de luna de miel, la pareja decide visitar a las ancianas tías de él. Una vez en su casa descubren con horror que las dos encantadoras mujeres, Abby y Martha, tienen un extraño pasatiempo: envenenar a hombres solitarios con una mezcla de arsénico y vino de saúco, enterrándolos luego en el sótano. La obra está llena de situaciones cómicas y enredos, especialmente cuando Mortimer intenta ocultar los crímenes de sus tías mientras lidia con su propia familia, que incluye a un hermano que se cree Teddy Roosevelt y otro que es un asesino a sueldo.
La obra se desarrolla en Brooklyn, Nueva York, y se centra en la lucha de Mortimer por equilibrar su vida personal, su reciente compromiso y el macabro secreto de sus tías. La trama se complica aún más con la llegada de su hermano Jonathan, un peligroso criminal que se parece a Boris Karloff, y su cómplice, el Dr. Einstein.
"Arsénico por compasión" es conocida por su humor negro, diálogos rápidos y situaciones absurdas que la convierten en una comedia memorable y entretenida. La obra fue adaptada al cine en 1944 por Frank Capra, con Cary Grant interpretando a Mortimer Brewster.
Yo ya he visto la película varias veces, y me gusta mucho, así que estaba deseando ver la versión teatral. Pero el disfrute no ha sido completo, me temo. Ya comenzada la función me ha entrado un ataque de tos tras otro, hasta que al final no me ha quedado otro remedio que irme de la sala porque era consciente de que molestaba al resto del público.
Cuando se me ha pasado, he vuelto a entrar poniéndome al final -para evitar cruzar la sala entera por si volvía a ocurrir- y he podido terminar de verla sin más incidentes.
La obra ha estado muy bien, y al acabar he ido a buscar a mi hermana, ayudándola a salir. Una señora -que ha resultado ser la hermana de Pili, una amiga de mi madre- me ha preguntado qué tal estaba, compartiendo mi desazón por los ataques de tos incontrolables. La verdad es que, con el pasmo que llevo, quedarme en casa no hubiera sido mala opción, pero me apetecía venir a ver esta obra con mi hermana.
De vuelta, paseando tranquilamente, he declinado la oferta de cerveza que me ha hecho mi hermana porque no estoy bien del todo. Grave tengo que estar, me temo. 😊 Lo dejamos para la próxima, Elena.Etiquetas: Actividades culturales varias
