Dia a dia

Cuaderno de campo de un paseo por mi vida, día a día.

Nombre:
Lugar: Zaragoza, Spain

miércoles, enero 31, 2007

¡Y tan diferentes!

La verdad es que no he hecho nada durante mis vacaciones. Nada de nada.

Levantándome de media a eso de las once, poco se puede hacer, también es cierto. ¡¡Y se estaba también en la cama!!

De hecho, lo peor de volver al trabajo ha sido el madrugón.

Quería haber ordenado mi casa, lo que solo conseguí en parte. Mi hermana quería que eligiese cortinas, lo que también parece que he conseguido. Y por fin he encontrado un vajillero bonito que me permitirá tener más de seis platos en casa.

Además, he leido a gusto, he trasnochado y he podido ver la serie sobre la vida de Verdi que emiten a horas intempestivas (ya es la tercera vez que la veo, pero me encanta).

De lo mejor, además de levantarme tarde, el sábado; invité a mi hermana y a mi cuñado a comer en casa. Les sorprendí con un guiso de pescado -que no esperaban de mi-, que sabía a gloria.

Lo peor, el agobio y el cabreo que me entraron cuando fui a comer a casa de mis padres y, además de pedirme cuentas de donde había estado y de por qué no había cogido el teléfono, vi que mi padre estaba a punto de salir a buscarme.

¡¡No había estado ni doce horas incomunicada!!
Me entro un agobio horrible. Si, vivo sola, y por ello mismo me gustaría tener un poco de libertad.

Me enfado de solo recordarlo.

En cualquier caso ya he vuelto. Y la verdad es que no me etá cundiendo nada.

lunes, enero 22, 2007

Unas vacaciones diferentes

Al menos, son diferentes de las que me suelo coger. Y es que normalmente no me gusta pedirme días libres para quedarme en Zaragoza, pero esta vez no ha quedado más remedio.

Me quedaban seis días del 2006, y claro, mejor quedarse en casa vegetando que perderlos...

Mis compañeros alucinan: ¿cómo es posible que te queden tantos, Pues? Es fácil: o me sobran vacaciones o me faltan amigos con quien disfrutarlas.

Mejor no pienso en cual es la solución a esa pregunta. Me conformaré con disfrutar de mi casa mientras aprovecho para hacer esas tareas que siempre dejo para más tarde.

Al menos esa es la idea, claro.

martes, enero 16, 2007

Surrealismo

¿Por qué a veces mi vida parece una película de Buñuel?

Ayer, sin ir más léjos, volví a tener un momento sacado de algún cuadro de Dalí...

Después del gimnasio, donde me lo pasé pipa con la clase de baile (algún día me explayaré sobre el tema), fui a casa de mis padres a buscar el coche de mi hermana, ya que el mío debía estar hoy en el taller.

Pasé por casa, cogí las llaves del coche y mi padre me dijó donde podía encontrarlo.

Hasta ahí, todo era lógico y más o menos previsible.

Cuando llegué donde estaba el coche -el pequeñín, que llama mi hermana-, me encontré que la matrícula delantera colgaba de un tornillo.

El extremo colgante en realidad no colgaba, sino que se apoyaba sobre el suelo, así que ni siquiera me planteé arrancar...¡¡me hubiera quedado sin matrícula en 100 metros, seguro!!

Llamé a mi padre para decirle cómo me había encontrado el coche. Mi intención era decirle que lo dejaba allí, que me iba andando y que hoy cogería el autobus.

Pero no, mi padre -un santo varón- decidió venir a mi encuentro para arreglar el tema.
¿Y cómo? Tan fácil como absurdo: con esparadrapo.

Imaginad la escena. Diez de la noche, yo con chandal y coletas mirando como mi padre une la matrícula con esparadrapo a la carrocería.

Sin comentarios.

Al menos el coche llegó a casa enterito...Y debo decir que, al llegar al trabajo, la placa seguía en su sitio.

¡Solo me faltaba la policía protestando por ir con la matrícula así!

martes, enero 02, 2007

Un año nuevecito para mí sola

La entrada del 2007 ha sido especialmente bonita, aunque no ha habido ninguna razón de peso...

Quizá haya sido cenar con la familia - no creo, esto es un clásico-. Quizá comerme por primer año las uvas a tiempo -al ritmo que marcaba el comecocos, como una chica de mi tiempo-.

No lo se, pero cuando salimos a la terraza a ver los fuegos artificiales sentí que tenía un año nuevo delante de mi, con el que podía hacer lo que quisiera.

Lo que empezaron siendo dos petardos mal puestos, con los años ha acabdo siendo un espectáculo de fuegos artificiales que algunos vecinos organizan para todos los vecinos del parque.

Durarán hasta que quemen algún árbol, pero mientras tanto seguiremos disfrutando...

Y espero que sintiendo, como ayer, que tenemos una página en blanco delante para hacer nuestra mejor letra...

Free counter and web stats usuarios conectados