Fin de semana trepidante
El pasado fin de semana realizamos la despedida de soltera de mi hermana. Ha sido agotador, pero nos lo hemos pasado todas genial.
Ella siempre había dicho que no quería despedida de soltera al uso. No quería pollitas en el pelo, ni chicos desnudándose, ni mucha gente en la fiesta.
Hace poco cambió de opinión y comentó que le gustaría que hubiese dos: la de sus amigas y la "oficial" por decirlo así. Esto se debió a las presiones de algunas novias de amigos de su novio, que no paraban de preguntarle cuando la iba a hacer.
En todo caso, sus amigas cercanas y yo, las de siempre, le organizamos un fin de semana loco.
Nos fuimos a Jaca (ella lo descubrió cinco minutos antes de subir al autobús), y estuvimos haciendo el tonto desde el viernes por la noche hasta el domingo. Ella disfrutó muchísimo y nosotras más. ¡Fue genial!
Seguíamos un esquema de prueba-recompensa. Esto es, cada una de las pruebas que realizaba tenía un premio. Uno de los primeros regalos fue una peluca que tuvo que llevar todo el fin de semana...
Además de hacer pruebas tontas, fuimos a montar a caballo (fue mayor prueba para mí que para ella: me tocó un caballo rebelde), a patinar a la pista de hielo, y las disfrazamos de hortera para sacarla a pasear por Jaca.
Fue super divertido, y lo mejor es que quería más. ¿Para cuando la próxima? preguntaba...
¡¡Pues como no se case de nuevo, CON OTRO, va lista!!
Ella siempre había dicho que no quería despedida de soltera al uso. No quería pollitas en el pelo, ni chicos desnudándose, ni mucha gente en la fiesta.
Hace poco cambió de opinión y comentó que le gustaría que hubiese dos: la de sus amigas y la "oficial" por decirlo así. Esto se debió a las presiones de algunas novias de amigos de su novio, que no paraban de preguntarle cuando la iba a hacer.
En todo caso, sus amigas cercanas y yo, las de siempre, le organizamos un fin de semana loco.
Nos fuimos a Jaca (ella lo descubrió cinco minutos antes de subir al autobús), y estuvimos haciendo el tonto desde el viernes por la noche hasta el domingo. Ella disfrutó muchísimo y nosotras más. ¡Fue genial!
Seguíamos un esquema de prueba-recompensa. Esto es, cada una de las pruebas que realizaba tenía un premio. Uno de los primeros regalos fue una peluca que tuvo que llevar todo el fin de semana...
Además de hacer pruebas tontas, fuimos a montar a caballo (fue mayor prueba para mí que para ella: me tocó un caballo rebelde), a patinar a la pista de hielo, y las disfrazamos de hortera para sacarla a pasear por Jaca.
Fue super divertido, y lo mejor es que quería más. ¿Para cuando la próxima? preguntaba...
¡¡Pues como no se case de nuevo, CON OTRO, va lista!!
Etiquetas: Familia, Tiempo de bodas y celebraciones varias
