La poesía en las cosas
Hoy teníamos pensado irnos a dar un paseo por el Hayedo de la Tejeda negra, al norte de Guadalajara, pero la lluvia nos ha hecho replantearnos el día. Hemos salido de Madrid y, viendo el cielo amenazante, hemos parado en Alcalá de Henares, donde hemos visitado la casa natal de Cervantes y hemos dado una vuelta mientras sorteábamos a los corredores de una carrera que cruzaba prácticamente todas las calles del pueblo. Un pueblo bonito, por cierto.
Al volver, cuando volvíamos de comprar la comida, hemos visto dos pasos de cebra en los que alguien, quizá inspirado por la mañana otoñal, había escrito unos versos de Mario Benedetti (un trozo del poema "No te salves", de hecho). Cada verso en una raya blanca, provocando que todos cruzáramos lentamente mientras leíamos.
Confieso que me ha encantado. Y no sólo porque el poema me gusta, sino por el hecho de que haya alguien que sepa sacarle la poesía a las cosas. Aunque sean tan grises como un paso de cebra.
