Prueba de vestuario
Hoy han venido mi madre y mi hermana -con la nena, claro- para deliberar qué me pongo este sábado para la boda. Finalmente, tras varias pruebas, ha quedado claro que:
- el rojo lo descartamos desde el principio (parecía un chorizo ibérico),
- el blanco se ha quedado en puertas, pero finalmente dos kilos de más han determinado que tampoco sea el elegido,
- el violeta del bautizo de mi sobrina ha sido declarado demasiado simple,
- el morado palabra de honor es demasiado oscuro,
- y el de color miel lo han descartado aún no sé por qué.
Con todo esto, la solución ha sido el vestido azul que ya he llevado a alguna boda que otra. La verdad es que es sencillo y recatado -lo bonito es la tela-, y que no me sienta mal, pero hubiera preferido cualquier otra de las opciones.
Lo mejor ha sido mi sobrina siguiéndome de un cuarto a otro mientras cogía vestidos y me probaba. La chiquitina sabe que no se puede ir sin zapatos por casa, y en cuanto me los quitaba, ella los cogía para dármelos y que me los pusiera.
- el rojo lo descartamos desde el principio (parecía un chorizo ibérico),
- el blanco se ha quedado en puertas, pero finalmente dos kilos de más han determinado que tampoco sea el elegido,
- el violeta del bautizo de mi sobrina ha sido declarado demasiado simple,
- el morado palabra de honor es demasiado oscuro,
- y el de color miel lo han descartado aún no sé por qué.
Con todo esto, la solución ha sido el vestido azul que ya he llevado a alguna boda que otra. La verdad es que es sencillo y recatado -lo bonito es la tela-, y que no me sienta mal, pero hubiera preferido cualquier otra de las opciones.
Lo mejor ha sido mi sobrina siguiéndome de un cuarto a otro mientras cogía vestidos y me probaba. La chiquitina sabe que no se puede ir sin zapatos por casa, y en cuanto me los quitaba, ella los cogía para dármelos y que me los pusiera.
Etiquetas: Tiempo de bodas y celebraciones varias
