Ópera y ositos de peluche
Este jueves, voy a ver Los cuentos de Hoffman en el Teatro Real. Y estoy deseándolo.
Siempre me ha gustado mucho la ópera, pero por una razón u otra, solamente una vez he conseguido ver una en directo. Fue Tito, en Copenague, durante las vacaciones del año pasado. Y fue alucinante, en serio. Disfruté cada minuto de la representación.
Lo que nunca esperé fue poder ir al Teatro Real, en Madrid, al que un conjunto de extraños intereses han hecho un objetivo dificil para el común de los mortales.
Sin embargo, este jueves allí estaré. Un amigo me regaló una entrada para mi cumpleaños, y la verdad es que me emocionó. Es el tipo de detallazo que te deja sin habla. El mismo tipo de sentimiento que tuve cuando mis padres, ya crecidita, me regalaron un oso de peluche.
Parece un sinsentido, pero no lo es. A mi, que siempre me habían encantado los peluches, nunca me habían regalado uno. Y cuando llegó aquel oso, después de un viaje a Inglaterra, no supe que decir.
Gracias.
Siempre me ha gustado mucho la ópera, pero por una razón u otra, solamente una vez he conseguido ver una en directo. Fue Tito, en Copenague, durante las vacaciones del año pasado. Y fue alucinante, en serio. Disfruté cada minuto de la representación.
Lo que nunca esperé fue poder ir al Teatro Real, en Madrid, al que un conjunto de extraños intereses han hecho un objetivo dificil para el común de los mortales.
Sin embargo, este jueves allí estaré. Un amigo me regaló una entrada para mi cumpleaños, y la verdad es que me emocionó. Es el tipo de detallazo que te deja sin habla. El mismo tipo de sentimiento que tuve cuando mis padres, ya crecidita, me regalaron un oso de peluche.
Parece un sinsentido, pero no lo es. A mi, que siempre me habían encantado los peluches, nunca me habían regalado uno. Y cuando llegó aquel oso, después de un viaje a Inglaterra, no supe que decir.
Gracias.
Etiquetas: Actividades culturales varias
