Dia a dia

Cuaderno de campo de un paseo por mi vida, día a día.

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Lugar: Zaragoza, Spain

miércoles, abril 27, 2005

Envidia

El sábado estuve de boda, celebrando que una compañera de la universidad se casaba con un chico muy majo.

Por la mañana tuve la primera crisis: el vestido que me pensaba poner no me cabía. El mismo que me compré el año pasado y me estaba de cine. Agggggggggggg. ¿Cómo es posible?
No voy a dar la respuesta obvia a una pregunta tan estúpida, pero la verdad es que me sentó fatal.

Al final me puse un mono negro que me ha sacado de apuros más de una ocasión y que a mí me encanta. Iba bastante oscura para una tarde luminosa de abril, pero no fui la única con complejo cucarachil. Más o menos la mitad de los invitados iba con colorido primaveral, y la otra mitad se unía al oscuro riguroso.

La boda estuvo bien; una ceremonia bonita, un montón de niños alegrando la tarde y fastidiandosela a sus padres (nunca había estado en una boda con tantos niños), una cerveza a medio camino entre la iglesia y el restaurante (en la terraza del mercadona, enseñando a los catalanes el "glamour" de ZgZ, si señor) , una cena deliciosa, unos novios felices y muchas ganas de pasárselo bien.

A la hora del baile me dio un bajón y es que fue salír del comedor y ver a todo el mundo emparejado bailando. Sentí envidia de ellos, de su felicidad, de tener a alguien con quien bailar.

Y es que, reconozcamoslo, tiene que ser bonito que alguien te meta por defecto en sus planes. Que alguien te espere en casa...

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sábado, abril 23, 2005

Día del libro 2005

Ayer eché un vistazo a la lista de libros leídos desde noviembre del 2003, y me he dado cuenta de que ha sido realmente un mal año. (Antes de esa fecha no controlaba el número)

Desde noviembre del 2003 hasta diciembre del 2004 solamente he leído treinta y cinco libros. ¡¡Menos de uno a la semana de media!!

La verdad es que para mí la lectura es una adicción. Y bastante fuerte, además. Más de una noche, y de dos, y de tres, me he dormido a las cuatro o a las cinco de la mañana porque un libro no me dejaba cerrarlo sin saber qué ocurría en el capítulo siguiente.

En todo caso, a la espera de que se pase esta mala racha que ya dura demasiado, no voy a dejar pasar el día del libro sin una breve lista de los libros que leí el año pasado...(y mi opinión sobre ellos, que no tiene por qué coincidir con la de nadie)

- El secreto del rey (Gilles Perrault) - farragoso y duro de leer. Novela divulgativa sobre la historia del comienzo del servicio secreto francés, ya en tiempos de Luis XV. Recomendable si no se tiene nada más que hacer.

- Los Borgia (Mario Puzo) - Interesante, aunque no sé hasta qué punto se ciñe a la historia contrastada. Se lee bien. Las últimas páginas las escribió otra persona porque el autor murió cuando estaba en ello.

- La reina Margot (Alejandro Dumas) - Una de aventuras. No he visto la película pero el libro, como casi todos los de A. Dumas, se hace muy ameno.

- El viaje ruso de un vendedor de helados (Gregorio Morán) - Supongo que el autor estaría inspirado el día que le puso el título, porque aún siendo cierto que cuenta un viaje por Rusia, daría lo mismo que lo contase un vendedor de helados o un taquillero del metro.
Es un libro de viajes, y me gustó bastante. Habla de una Rusia que no se ve en el "circuito de las ciudades imperiales" de cualquier agencia de viajes.

- Tinto de verano (Elvira Lindo) - Quizá no estaba del humor adecuado, pero no consiguió arrancarme ninguna carcajada. Lo esperaba, después de haber leído alguno de sus cuentos de Manolito Gafotas. Eso sí, es uno de estos libros que lees con la sonrisa en los labios.

- Corazón tan blanco (Javier Marías) - Se me hizo largo, quizá porque esperaba bastante más. Después de leer durante años su columna en el Semanal, pensaba que sus libros también me gustarían. Probaré con otro alguna vez. De momento me encanta el título de "Mañana en la batalla piensa en mí". Sólo espero que el contenido le haga justicia...

- El círculo mágico (Catherine Neville) - Entretenido, pero se queda bastante atrás de "El ocho" de la misma autora.

- Quimaira (Valerio Manfredi)- Se lee rápido, pero no deja de ser una novelita de autobús. Después de leerlo estoy convencida de que la traducción del título esta mal hecha. Debería ser "Quimera"

- La reina del sur (Arturo Pérez Reverte) - Interesante y ameno. La historia de una narcotraficante con agallas, sin buenos ni malos.

- Para siempre en tus brazos (Kathleen Woodiss) - No todo va a ser literatura seria :-)
Los folletines romáticos van genial para desintoxicar y vaciar la cabeza mientras pasas un rato agradable. Casi casi como la tele.

- Sushi para principiantes (Marian Keyes) - Un libro divertido y fácil de leer. Pertenece al estilo que Bridget Jones puso de moda: jóvenes desubicadas, normalmente en Londres, buscando un sitio en el que encajen. Según el libro que sea, también suelen buscar trabajo decente/piso habitable/hombre que no sea una ameba.

- Alexandros I y II (Massimo Manfredi) - Una visión diferente de la vida de Alejandro Magno. Me gustó mucho. Estoy en la búsqueda del tercero de la serie, aunque juzgando por los dos primeros, es imposible que el tercero cubra el resto de su vida. Lo sé, solo fueron 3o y tantos años, pero le cundieron muchísimo.

- Lo es (Peter Mc Court) - la continuación de "las cenizas de Angela". El primero era lacrimógeno y muy triste, sobre todo sabiendo que era una historia real. El segundo, sin dejar de ser algo lóbrego, es más optimista al menos. Pese a todo, me gustó más el primero.

- Una cierta justicia (P.D. James) - Una de detectives con un asesinato en un juzgado.

- La gata sobre el tejado de cinc (Tenesse Williams) - Lo confieso. Ni me acuerdo de qué iba, ni si me gustó o no. No creo que me gustara mucho precisamente por eso, porque no me acuerdo.

- The hornet flight (Ken Follet) - Espionaje y suspense en la segunda guerra mundial. Ameno y emocionante, de los que a veces consigue ponerte nerviosa.

- El código Da Vinci (Dan Brown) - Engancha, aunque el final es demasiado abrupto y te deja con la sensación de que está mal acabado. Es una novela, así que no todo tiene que ser verdad ni estar basado en la realidad, pero consigue que durante un momento dudemos de lo que nos han contado.

- Bridget Jones. The edge of reason (Helen Fielding) - Muy divertido. Con él me reí más que con el primero. Una frase que no podré olvidar "puso una cara de haberse comido un tiramisú sin mirar las calorías". O algo así.

- Una conspiración de papel (David Liss) - Entretenido y emocionante. Aventuras, espionaje y asesinatos con los inicios de la Bolsa de Londres como fondo.

- La joven de la perla (Tracy Chevalier) - Me gustó mucho, y la verdad es que te lleva durante un rato al Flandes del siglo XVI.

- El último Catón (Matilde Assensi) - Parecido al Código Da Vinci pero mejor escrito. También engancha sin remedio.

- The silver pigs (Lindsey Travis) - Este me encantó: una novela de detectives en el imperio romano.

- La morte nera (Candace Robb) - libro de viaje. Me lo compré en la estación de trenes Términi y la verdad es que es entretenido sin entrar en honduras. Un poco de misterio y un par de asesinatos con la peste negra de fondo.

- No sin mi hija (Betty Mahmoody) - Lo peor de todo es que no es ficción: estremece pensar que esto aún puede pasar en nuestra época.

- Varios de Agatha Christie - Tengo la colección completa y cuando no tengo nada más, suelo volver a ellos, a pesar de tenerlos leídos y releídos. Mis favoritos son los de Tommy y Tuppence. Ella sobre todo me parece super-simpática.

- Las aventuras del soldado Schwejk (Jaroslav Hasêk) - Tenía ganas de leerlo desde que pusieron la serie por televisión. Y no me ha decepcionado. Estas aventuras de un soldado checo en plena primera guerra mundial son absurdas desde el principio hasta el fin. Tan absurdas como la propia guerra, de hecho.

- La boda de Amanda (Jenny Colgan) - Del tipo "jovén soltera busca...". Como la de "Sushi para principiantes" pero después de leer unos cuantos ya no te sorprenden. "Sushi..." me gustó más. Pero repito: no todo va a ser literatura...

- Loca por las compras en Nueva York (Sophie Kinsella) - Del mismo tipo que el anterior. Me costó horrores leerlo porque me ponía nerviosa ver a alguien tan manirroto, irresponsable y despreocupado.

- Harry Potter and the Phoenix order (H. J. Rowling) - Me enganché a esta serie con el primer libro, que coincidió con una gripe que me pilló en E.E.U.U. y no he conseguido desengancharme. Quizá sean libros para niños, pero me gustan.

- Angels & Demons (Dan Brown) - Parece ser el anterior al Codigo Da Vinci, aunque ha salido a la luz aprovechando el tirón de este último. La trama está bien urdida, nos engaña hasta el final y es interesante aunque le pasa como al otro: después de una progresión ascendente, en la que no sabes como nadie va a salir del lío en el que se han metido, el final resulta un poco basto. Traído por los pelos, como si el autor hubiera decidido que ya había escrito demasiadas páginas y tenía que acabarlo.

- Anne of Green Gables (L. Maud Montgomery) - ¿Alguien se acuerda de "Ana de las Tejas Verdes", la serie de televisión que emitían hace unos años al mediodía? Se basa en este libro y la verdad es que ha sido una delicia recordarla...

- Anne of Avonlea (L. Maud Montgomery) - La continuación del anterior

- Rob Roy (Walter Scott) - Un clásico, escrito con el lenguaje de su época. Se centra más en el marco histórico (los conflictos entre ingleses y escoceses en la Escocia a caballo de los siglos XVII y XVIII) que en el personaje que le da título, que solo aparece a mitad del libro.

El año que viene más.

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martes, abril 19, 2005

Un año

Hoy hace un año que empecé a trabajar aquí. Sigo aburrida y pensando que tengo que hacer algo, pero de momento la inercia ha sido más fuerte que mi voluntad.

Ayer hizo un año que vine de Madrid. Y sigo viviendo con mis padres, a pesar de tener un piso en propiedad cuyas obras se están alargando más que las del Prado.

Tengo que hacer algo, pero no se qué.
No descarto opciones.

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lunes, abril 18, 2005

Parafraseando el famoso anuncio...

Billete de autobús de ida y vuelta:22,5 €
Entrada al teatro: 30 €
Tapeo y vinitos en el centro de Madrid: 20 €
Regalo de cumpleaños para una amiga: 7 €
Camiseta comprada en un arrebato caprichoso (realmente no la necesito): 14 €
Aperitiveo con más amigos por LaLatina: 15 €

Pasar un fin de semana en compañía de unos amigos a los que quieres sintiéndose querida mientras te pones al día con una de tus mejores amigas: no tiene precio...

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jueves, abril 14, 2005

Y no vuelvo a hablar de molduras

Prometido: esta es la última vez en mucho tiempo, pero es que si lo cuento, reviento. Al fin y al cabo, no puedo dejar la historia a mitad.

Después de mucho repensarlo las molduras iban a ser lisas, a pesar de que mi primo me dijo que estaban mejor así. Pero sino, siempre me preguntaría como quedaban de la otra forma, según mi primera elección.

Hace dos semanas aproximadamente mi padre me comentó de pasada que cuando cambiaran las molduras habría que llamar de nuevo al pintor: las molduras nuevas eran un centímetro menos que las actuales.

¡¡¡¡¡¿¿¿QUÉ???!!!!!

La pintura me importaba un bledo, pero el rodapié no. Ese rodapié que había cambiado en toda la casa, y que estaba medido al milímetro con las puertas actuales. Yo alucinaba en colores: el mismo elemento que no me había preguntado como quería las molduras asumía que un centímetro menos me iba a dar lo mismo. Menos mal que no se dedica a la decoración de interiores, que si no...

Mi padre, que tampoco se dedica a la decoración, me dió la "solución" poniendo trocitos de rodapié al lado de las puertas. Eso sí que es cutrerío, y lo demás son cuentos. Un rodapié nuevo, una casa renovada del todo, y remiendos por todas las puertas. ¡Si, señor!¡Vamos bien!

Visto lo visto, he decidido dejar las molduras como están. A mí me fastidió, pero al de las puertas también, ya que me dijo que ya las tenía pagadas.

No te preocupes, chato, que así nos jodemos todos...

lunes, abril 11, 2005

Una semana movidita

Estamos prácticamente a mitad de Abril y aún no he podido siquiera pararme a escribir todo lo que tenía en mente. La verdad es que la semana pasada fue de las que se pasan volando a fuerza de hacer cosas, así que tiene su explicación.

El domingo volví de Lérida alrededor de las ocho de la tarde, con tiempo justo de llegar a casa y hacer la maleta para irme a Madrid por la noche.

El lunes tenía que coger un avión a Bruselas, y gracias a las "mentes pensantes" que nos gobiernan (léase con ironía), tuve que pasar la noche en Madrid. Han quitado el avión que conectaba ZgZ con Madrid y Barcelona a primera hora, y el primer tren llega a Madrid a las 9 menos cuarto. Eso implica que, contando con media hora de translado al aeropuerto y la hora que hay que estar antes del vuelo, no se puede coger ningún avión que salga antes de las 10,15. Y yendo justos, que si no...

En fin, que me fui a Bruselas el lunes, volví el martes, descansé el miércoles, y el jueves me fui al sur de Francia, de donde regresé el viernes por la tarde.

De no estar agotada aún hubiera ido el sábado a Madrid a ver a una amiga que pasaba por allí, pero el cuerpo no da para más...

¡Y es que ya no tengo dieciocho añitos!

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martes, abril 05, 2005

Despedida de solteros

El viernes me fui a Lérida a una despedida de solteros. De solteros, si, porque lo hacían los dos juntos. Viven en Barcelona, aunque la mitad de los amigos son de ZgZ. Así que, por acuerdo general, se escogió un sitio a mitad de camino.

La mitad de camino no estaba bien calculada, dejémoslo claro: a 260 Kms de Zaragoza y a 150 de Barcelona, alquilamos una casa rural en medio de la nada con capacidad para 18 personas.

Al final fuimos veinte, incluyendo dos semiautistas que se pasaron el fin de semana en el desván alimentándose de humo de marihuana.

Fue un fin de semana divertido, y muuuuuuuuuuuuuuuy tranquilo. Estábamos léjos de todo, conectados con la civilización por un camino de cabras que hacía alegrarse de que no hubiera nada más y no se generase tráfico en las dos direcciones.

La novia era un compañera de la universidad con la que, aunque distante geográficamente, mantengo la relación y el trato. La idea del fin de semana era buena, ya que al llegar solo conocía a cuatro personas, incluyendo a los novios.

Al salir de aquel mini-gran-hermano, después de dos días de jugar a las cartas, beber cubatas, organizar jueguecitos y compartir resaca -de distintos grados, admitámoslo-, ya nos conocíamos los dieciocho lo suficiente para no ser unos extraños. Digo los dieciocho porque los dos autistas seguían siendo unos desconocidos.

Eso sí, a mi pesar también vi que esta boda seguiría la tónica general: de dieciocho personas, había siete parejas, dos solteras, dos inclasificados, una cuyo novio la había dejado sola con la excusa de no conocer a nadie y un soltero que parecía heterosexual -ya no se sabe-.

¡¡Ay!!¡Qué mal esta el patio!

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