l'acqua fa male e il vino fa cantare!
Y para demostrarlo, nada como este sábado pasado.
Pasé el fin de semana en Madrid, con mis amigos, y el sábado por la noche quedamos para cenar y tomar una copita. Y otra. Y otra. Y otra más.
Al final ni me acuerdo de cuantas fueron (dejé de contar al tercer mojito, justo cuando nos pasamos a los cubatas de ron), pero eso fue lo de menos.
Reímos, hablamos, cantamos y bailamos. Fue genial, y cuando salíamos del último bar eran ya las cinco de la mañana.
La falta de costumbre nos pasó factura: ayer teníamos el cuerpo destrozado. Pero fue genial y valió la pena....
Pasé el fin de semana en Madrid, con mis amigos, y el sábado por la noche quedamos para cenar y tomar una copita. Y otra. Y otra. Y otra más.
Al final ni me acuerdo de cuantas fueron (dejé de contar al tercer mojito, justo cuando nos pasamos a los cubatas de ron), pero eso fue lo de menos.
Reímos, hablamos, cantamos y bailamos. Fue genial, y cuando salíamos del último bar eran ya las cinco de la mañana.
La falta de costumbre nos pasó factura: ayer teníamos el cuerpo destrozado. Pero fue genial y valió la pena....
Etiquetas: ND Madrid
