Dia a dia

Cuaderno de campo de un paseo por mi vida, día a día.

Nombre:
Lugar: Zaragoza, Spain

domingo, noviembre 20, 2022

Viejas

 Ayer M. y yo fuimos a cenar. Acabamos pronto, así que luego pensamos en tomar una copa. Nos acercamos a Cesareo Alierta, donde hay varios bares de copas, y tras descartar un par por lo alta de la música -no nos oíamos- intentamos ver si en la Fox las cosas mejoraban.

Pues no. Entramos, pero vimos que la música estaba igual de alta que en los otros, así que salimos. Lo que no contábamos era con el comentario del portero al salir. Nos señaló que en el bar de al lado había gente más mayor. Lo dijo en plan cómplice, como si nos estuviera ayudando. ¡Manda webs!¡¿Si no nos acaba de llamar viejas?! 

Yo le aclaré que nos íbamos porque no nos oíamos, pero el disgusto se quedó ahí. Una ofensa totalmente gratuita, además, porque ya nos estábamos yendo. 

Y sí, encontramos sitio... pero ese no es el tema.

Cuando se lo he contado a Susana, toda molesta (he cenado hoy con ella), se ha reído y me ha dicho que el portero tenía razón: a los jóvenes no les importa no oirse... somos los talluditos los que queremos hablar con el de enfrente y disfrutar de la compañía. "Tere, ¿en qué momento te ha molestado el volumen de la música cuando tenías 20 años?" Y sí, bueno. Quizá tenga razón.

Pero no deja de molestar.

sábado, noviembre 19, 2022

Concierto de jazz y swing: Gancho Drom

Esta mañana las gemelas nos han escrito a M. y a mí proponiéndonos ir a otro de los conciertos de CaixaForum, del que tienen entradas. Luego se irán a ver Chicago, el musical, y nosotras nos podemos ir a cenar.

Yo enseguida les he dicho que sí, pero M. no se ha animado; tenía ya otros planes. La verdad es que me hubiera sorprendido, porque M. es de esas personas que tiene la vida planeada al dedillo, más una agenda que una vida.

Hoy tocaba Gancho Drom, un grupo de jazz "manouche" al que no conocía de nada. Según ha comentado el guitarrista -y cantante-, suelen ser cinco en el grupo pero hoy solamente estaban tres: un violinista, un acordeonista y él mismo.

El concierto ha sido agradable. Me ha gustado mucho, más que el otro. La mayoría de las canciones eran en francés (lengua natal del cantante) y los tres tocaban de maravilla, especialmente la guitarra y el violín, que se han lucido más que el acordeón. De hecho, me ha gustado mucho más que el de la semana pasada. Además, como valor añadido, el guitarrista era muy interesante. Canoso, tipo zorro plateado, pero muy interesante :-)

Cuando han acabado, no se han hecho mucho de rogar antes de tocar un bis, y con eso hemos terminado. En conjunto, hemos disfrutado.

Después, cada mochuelo ha vuelto a su olivo: yo había quedado a cenar con M. y las gemelas al musical.

Nota: después, he buscado algo de información sobre el grupo. Esto es lo que he encontrado:

Cuarteto franco-español de jazz manouche afincado en Zaragoza con un swing incomparable. Cantan en francés y castellano. Es el primer grupo, y hasta la fecha el único, que toca esta música en Aragón.

Toma su nombre del prestigioso barrio zaragozano del Gancho.

Nota 2: EScuchar la canción "ta tante et toi". Todo un trabalenguas.

Su repertorio gira en torno al guitarrista Django Reinhardt, el genial gitano belga que inventó el estilo, al swing manouche en general y a la canción swingueada. También tiene sus temas propios.

 

Etiquetas:

domingo, noviembre 13, 2022

ChocoTimo

Esta mañana he ido a ChocoMad, el salón internacional del chocolate de Madrid, que este año se celebra en Zaragoza, capital de la provincia que elaboró el primer chocolate de Europa (en el Monasterio de Piedra).

En un concurso me habían tocado 4 entradas, e inmediatamente pensé en mi hermana y mis sobrinas. Aunque en principio mi hermana quería ceder el puesto a mi cuñado, se lo re-pensó cuando le dije que a mí me apetecía hacer algo con ella. No nos vemos demasiado (la pandemia y la familia nos han separado bastante, la verdad) y yo lo ví como una oportunidad de hacer algo juntas.

Así, al final hemos ido las cuatro. Las he recogido pasadas las once y media y nos hemos dirigido al auditorio, donde era el evento.

Ayer las gemelas, que tenían entradas para hoy, me habían dicho que había distintas horas de entrada: a las 10 -ellas tenían a esa hora-, a la 1 y a las 5. Mis entradas no tenían hora, así que cuando hemos llegado hemos entrado directamente.

Debo de decir que desde que me dieron las entradas, había intentado buscar un programa o algo donde indicara qué iba a encontrar; no encontré nada. Sí, decía, iba a haber catas, y demostraciones de cocina, y charlas... pero sin indicar qué o quién, o, lo más importante, la hora.

Dentro del recinto solamente había varios puestos de venta de chocolate donde sí, se podía, probar, pero poco más. Ni charlas, ni nada. Las gemelas, con quien me he encontrado, me han comentado que les habían recibido con un chocolate caliente y un fartón (a las diez de la mañana), y de ahí se habían puesto hasta arriba de chocolate -una cata, un vasito...-. 

Pues bien, cuando he preguntado donde en teoría estaban las catas, allí no sabían nada; habían terminado una hacía un rato y en breve -a eso de las 2-, iba a haber una demostración de algo, pero no sabía de qué. Pues vamos bien.

Mi hermana y yo estábamos alucinadas: ¿de verdad la gente compra entrada para esto? Para postre, a mis sobrinas no les gustaba mucho el chocolate que probaban. Y Teresa quería una taza, pero resulta que estaban haciéndolo e iban a tardar aún un buen rato en poder servirlo.

Decepcionadas, y tras comprar dos tabletas, nos hemos ido a tomar algo a un bar -al sol, como querían mis sobrinas-. Y sí, eso lo han disfrutado :-)

Nota: hay que decir que al menos nos han dado dos tabletas cuando nos hemos ido, una por cada dos personas.

Etiquetas:

sábado, noviembre 12, 2022

Concierto de guitarra clásica: Sara Guerrero

Hoy iba a ser un día tranquilo. Ha amanecido gris y encapotado, lo que daba cierta tristeza, y tampoco apetecía salir mucho. Ayer M. me dijo que no quería salir a cenar porque había quedado a comer con C. Suelen quedar a la 1, lo que me parte los sábados, así que le confirmé que no me unía. Y claro, M., si come, no cena. Ya sabemos como funciona esto.

Por la mañana iba a llevar a mi madre al Lidl, pero una llamada telefónica más tarde, mis únicos planes matutinos se habían ido al traste. Mi madre ha decidido no ir. En teoría yo tengo 25.000 cosas que hacer en casa, así que no será por falta de actividad... 

De las 25.000 he hecho una, o dos a lo sumo, incluyendo bajar a comprar. Como lo de quedarme en casa no me va, he preguntado a T&V si iban a hacer algo (ayer en teoría habían ido al Gotxo, pero al final lo habían cancelado), y ahí es donde todo ha comenzado a acelerarse.

Mientras preguntaba a unas, las gemelas me han propuesto ir a un concierto de guitarra clásica en el Caixa Forum, para el que tenían cuatro entradas. Ellas iban a ir antes a ver la exposición de "Tatoo", que yo había ido a ver ya en uno de mis viajes a Madrid.

Por supuesto, acepté encantada, aunque como ya había visto la exposición, me uniría sólo al concierto. Era a las 7, así que me uní a ellas un poco antes de las seis y media, para coger sitio.

Yo no conocía estos microconciertos, pero éstas habían venido ya a unos cuantos. Sea como fuera, les agradezco que pensaran en mí cuando han tenido una entrada libre. Cuando he subido, estaban las dos solas en la sala, en la primera fila. Me he cogido una cerveza y hemos estado de cháchara hasta que ha entrado la solista.

Hoy tocaba Sara Guerrero, "especialista en la interpretación de música española, presenta un repertorio de autores como Antonio Jiménez Manzón, Fernando Sor, Manuel Quiroga y Carles Trepat, así como el estreno de la obra Tema con Variaciones sobre un Aria de Monteverdi, escrita por el compositor actual Juan Erena y dedicada a la intérprete".

Toda de negro, se veía que le echaba pasión a lo que hacía (de hecho, bordeaba el teatro a ratos). Tocaba muy bien, y aunque alguna pieza era más aburrida, ha terminado con un pasodoble (Francisco Alegre) que parece escrito para guitarra y que nos ha animado a todos.

Cuando ha terminado, ha saludado y no ha dado ni opción a pedir un bis. Así, las tres hemos salido del edificio paseando. Mañana van a Chocomad a las 10.00 de la mañana, así que han declinado tomar nada juntas, y cada mochuelo ha ido a su olivo.

De camino en casa, me he pasado por mi librería habitual -yo celebro el día de las librerías varias veces por semana- donde me he comprado un libro que llevaba persiguiendo hace tiempo. Básicamente una edición del Quijote comentada por Francisco Rico. ¡Y las dos partes! Hace muchos años que lo pedí como regalo de reyes y mi madre me dijo que me lo comprara yo; Y finalmente, lo tengo :-) Otro más en mi -creciente- lista de libros por leer.

Cuando estaba terminando mi compra, Me ha llamado V. Ella y T habían terminado de cenar, pero me esperaban si me apetecía tomarme algo. Y sí, claro que me apetecía. Dejo un momento los libros en el buzón, he pensado, y voy para allí.

Pero de camino he pillado un capazo con P. y U. que ha desbarajustado mi horario. He llegado tarde a mi cita con T&V, pero me ha encantado verlos. Conocer a P. es de las cosas buenas que saqué del proyecto XXX. 

Cuando he llegado a Los Espumosos, he acabado cenando allí. T&V me han desaconsejado el bocadillo de calamares -en realidad toda la experiencia del sitio les ha decepcionado-. Tras media hora de glosa del bocadillo de marras que me había dedicado T ayer, ha tenido que ser realmente terrible, la verdad.

Sea como sea, hemos pasado un rato muy agradable antes de volver a casa -prontito, como quería V.-. Y agotada, al menos en mi caso.

Etiquetas:

viernes, noviembre 04, 2022

Reencuentros

Hace unos días, R. me escribió un mensaje diciéndome que estaba enZgZ hasta el domingo. Asumía -correctamente; me pilló en León- que estaba fuera pero si podía/quería quedar...

Me encantó que se acordara de mí. Fuimos compañeras de curso en la universidad, y, en el último curso, nos fuimos juntas a hacer el proyecto fin de carrera a Tampere (Finlandia), en la TTKK. Allí nos pasó de todo, lo que nos hizo amigas de por vida*. De hecho, a ella le pasaron más cosas que a mí, porque allí conoció a su novio y por él se fue a vivir a París.

A pesar de los años, y la distancia, hemos seguido en contacto, y me ha encantado poder verla hoy. Aunque sea de tanto en tanto, es una gozada volver a ver a las amigas y ponerse al día.

(*) Hacer el proyecto fin de carrera y sufrir la burocracia, las estrecheces de miras y las escaseces de la universidad patria a la hora de volver y presentarlo también nos unió muchísimo.

Etiquetas:

Free counter and web stats usuarios conectados