Dia a dia

Cuaderno de campo de un paseo por mi vida, día a día.

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Lugar: Zaragoza, Spain

miércoles, mayo 31, 2023

Cambio de planes

A finales de junio tengo un viaje de trabajo a Oviedo, y para volver paso el viernes por la tarde por Madrid, donde debo coger un tren. 

Cogimos los billetes de avión hace tiempo, y pensé aprovechar y quedarme el fin de semana en Madrid, con mis amigos. Pregunté, y me dijeron que no sabían qué iban a hacer, pero que me quedara.

Con esa idea en mente, pedí el billete de tren a ZgZ el domingo por la tarde, pero, ¡ay! costaba bastante más que volver el viernes, así que me resigné a a) volver en autobús o b) pagarme el billete de tren de vuelta. Me apetecía ver a mis amigos, así que no me importó. Yo soy la que vive fuera y la que tiene que esforzarse, la verdad.

Conforme pasaban los días, y viendo que la gente hablaba de posibles planes ese fin de semana, repregunté en el grupo de wasap, y el resultado fue desolador: Fari quizá se vaya de vacaciones, Fuen y Gema -como de costumbre- no dijeron nada(*), y Colero tenía ya planes para el sábado. Fari me recordó que David quería organizar algo para ese fin de semana, y que Sonia seguro que estaría, así que me dijo que fuera.

Pero hoy, cuando David ha preguntado quien se animaría a ir a su pueblo, Sonia ha comentado que se iba con su madre a la playa. Dice que si no la lleva ella, no va, así que tiene que ir. Por lo que sea, esto ha sido la gota que ha colmado el vaso: he dicho a David que no iba a estar ese fin de semana y le he pedido a la encargada de los viajes que me coja el tren nocturno a ZgZ. Fin de semana en Madrid cancelado.

La verdad, ha sido el broche prefecto de un miércoles terrible: estoy agotada, he dormido fatal los últimos días y no llevo el ánimo muy alto. En fin, cosas que pasan.

(*) Y además Gema está pendiente de vaciar el piso de su tía, en Cáceres, así que tampoco creo que tenga la cabeza para más.

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viernes, mayo 26, 2023

¿Maduqué?

El 9 de mayo, Larri me dice por wasap que van a hacer una cena-picoteo el 13 (día de eurovisión) y que cuentan conmigo. Dice que aunque me lo manda con poco tiempo, si tengo disponibilidad me esperan.

Le respondo que tengo ya planes y que me lo ha dicho muy tarde, agradeciéndoselo. La próxima vez, me responde, me lo dirá con más tiempo. Personalmente no sé si el corto aviso es una excusa o no, pero en cualquier caso, no me importa y lo dejo pasar.

El día 14, día siguiente a la famosa cena, Larri manda una foto con los asistentes (Inma&Nano, Gema, Fari, Pachi&Juanma, Carmen y ellos). Al ver allí a Pachi&Juanma entiendo por qué este año no han organizado Eurovisión en su casa -alguien preguntó en el grupo de Celebrations y ellos dijeron que tenían planes-.

Lo mejor viene el 23 o 24 de mayo cuando, hablando con Fari sobre las vacaciones, me comenta este tema, todo molesto porque hubieran organizado esto mandando invitaciones individuales. Nadie sabía quien estaba invitado. Y lo mejor es la razón: Fari mandó por error una foto del cumpleaños de Esther y Sonia al grupo general. Pilar debió de cabrearse porque no les invitaran, y organizó una cena en su casa invitando a todos menos a ellas dos. De libro. De libro de adolescentes, quiero decir.

También me comentó que a él se lo habían enviado hacía dos o tres semanas, confirmándome que no querían que yo fuera; sino, me lo habrían dicho con tiempo, especialmente sabiendo que vivo en otra ciudad. Es bueno saberlo, aunque me da lo mismo, lo confieso; ya no fui a su boda porque consideré que una invitación por SMS era una forma de decirme que me invitaban por compromiso.

Fari, que es un santo varón, achaca esta forma de actuar a Pilar, que -según él- malmete a Larri. Ya sabemos como son las mujeres, dice. Yo pienso que dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición, y ninguno se libra de ser tildado de inmaduro y rencoroso por estas cosas.

En fin, ¡y eso que todos ya le han dado la vuelta al jamón, como dice una amiga!

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viernes, mayo 12, 2023

Espectáculo: 'Eterno Greased Lightning’ - El Musical

Vega va a clase de teatro y normalmente se entera de algunos espectáculos y actividades que no se publicitan de otra manera. Hace un par de meses, por ejemplo, nos comentó a Tere y a mí que iba a haber un musical sobre Grease en Corazonistas. No era muy caro, y de hecho lo hacen allí porque lo interpreta una compañía de aficionados.

A ella le apetecía ir; dos de sus compañeros de teatro forman parte de los actores. De hecho, el resto de los del curso de teatro han mirado las fechas disponibles -que nos manda- para ver si pueden coincidir. Tere dice que solamente puede un día en abril, porque en mayo tiene que estudiar inglés. Yo no tengo clara la fecha así que le digo que en principio no cuente conmigo. Además, quizá se lo diga a mis sobrinas, a ver si se animan. Una de sus compañeras le ha ofrecido el 26 de abril y en principio se va a ir con ella, preguntando a Tere si se anima.

Pero Tere no acababa de confirmar ninguna disponibilidad, y cuando al final lo hace es para decir que no, que tiene que hacer de taxista para su familia. Nada nuevo bajo el sol, vamos.

Vega me dice, tras ir, que le ha gustado, aunque se nota que son aficionados, claro.

Cuando se lo sugiero a mi hermana, siempre pensando en mis sobrinas, lo que menos me espero es que se anime ella también. De hecho, es ella la que insiste en que compre las entradas cuando me demoro más de la cuenta. El día elegido es el 12 de mayo, viernes, y aunque Teresa tiene baloncesto, mi hermana dice que llegarán a tiempo.

Las entradas no son numeradas y yo soy un poco agonías, así que me propongo intentar llegar con bastante tiempo para coger sitio. Con lo que no contaba en con Sofía, que se toma las cosas con calma. La idea es que me reúna con ella en el tranvía para ir juntas, y propongo las 7,15. Son más o menos las cinco, y aunque está en el colegio aún, asumo que le dará tiempo. Ella acepta.

A eso de las seis mi hermana me llama y me dice que Sofía acaba de llamarla para decirle que no llega. ¡¿Y no podía haberme llamado ella?! No entiendo a la adolescencia. Aunque me cuesta, consigo hablar con ella para quedar a y media. Iremos justas, pero bueno, es aceptable.

Ha tenido que correr al tranvía, pero llega justo a la hora, lo que me hace notar, claro. Según me cuenta, cuando le recrimino el retraso, entre llegar del colegio -tarde- y coger el tranvía, ha tenido que arreglarse, lavarse el pelo ¡e incluso hacer deberes! De impresión… ¡Cómo le cunde el tiempo!

Mi hermana ya está allí con Teresa, así que al final son ellas las que cogen sitio. Y sí, sin las entradas, que tengo yo. De hecho, aunque se las mando por correo, ni se las piden. Sofía y yo llegamos poco más tarde, y a mí sí me las piden, empero.

Al llegar pronto mi hermana y Teresa han conseguido unos asientos bastante buenos, la verdad. La sala está llena hasta la bandera, así que agradecemos estar cerca.

A pesar de la decepción inicial -la primera cantante es bastante mediocre, por decirlo amablemente- la obra está bastante bien, especialmente si pensamos que está hecha por un grupo de aficionados. A todas nos gusta -incluyendo a mis sobrinas-, e incluso Teresa aprovecha las tandas de aplausos para dar gritos que se disimulan entre el barullo. Esta niña es un pelín macarra, no cabe duda.

Las dos, pero especialmente Teresa, tienen un hambre que no pueden con ella. Mi hermana ya me lo había anticipado, pidiéndome que comprara algo al ir, pero como me lo ha avisado cuando ya estábamos de camino y llegábamos tarde, al final no he podido comprar nada. En el descanso, mi hermana incluso se acerca a comprar algo fuera, pero no encuentra nada y al final mis niñas se tienen que conformar con lo que sale de la máquina expendedora del pasillo. En fin, mejor cenarán 😊

Finalmente, cuando acaba el espectáculo, ellas tres cogen un taxi a casa mientras yo me voy a la mía -no les apetece que cenemos juntas-. Ha estado bien y creo que les ha gustado, que es lo importante. De hecho, cuando les digo que hay uno de Harry Potter, las dos se animan encantadas. Tendrán que ir con su madre, eso sí, porque yo ese día estoy fuera de ZgZ.

++

Este es texto que anuncia el musical:

La Asociación El Gran Telón ha organizado «Eterno Greased Lightning, el musical», un proyecto de teatro musical para todos los públicos. Además, este acto cultural tiene una finalidad solidaria: recaudación de fondos destinados a múltiples causas sociales a través de diferentes ONG.

¿Y si nos hubieran enseñado la gran historia de amor de Danny y Sandy tras graduarse en Rydell? ¿Y si tras los créditos la vida de Rizzo, Kenickie y Frenchy hubiera continuado? Amor, desamor, sueños vitales y amistad están presentes en esta comedia musical que te teletransportará directamente a los años 80, treinta años después de que el Greased Lightning despegara!

QUÉ: Eterno Greased Lightning, el musical

DÓNDE: Teatro Corazonistas de Zaragoza (Paseo La Mina 4-10)

CUÁNDO: De marzo a mayo

DURACIÓN: 2 horas (con descanso de 15 minutos incluido)

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lunes, mayo 08, 2023

Exposiciones: Einstein en Zaragoza y el instante atrapado de María Buil

Hoy me tocaba ir al dentista, a retocar el implante porque se había quedado con demasiado hueco, y se metía comida difícil de extraer bien. La pena es que el diente estaba muy bien agarrado; espero que el jueves, cuando me pongan el retocado, se sujete igual de bien a la encía. De momento iré unos días -de nuevo- con el hueco.

Como ha sido bastante rápido, al salir he aprovechado que estaba cerca para visitar la exposición que conmemora la visita de Einstein a Zaragoza en 1923: “Einstein y la ciencia aragonesa”.

Esta exposición, que se puede ver hasta el 1 de julio, conmemora los 100 años de la visita del nobel de física a la capital aragonesa. Concretamente, Einstein viajo a España en 1923, visitando Zaragoza del 12 al 14 de marzo (después de visitar Barcelona y Madrid), retrasando por unos días su vuelta a Berlín y celebrando su 44 cumpleaños en la ciudad.

La exposición está en una de las salas del museo de ciencias naturales, en el Paraninfo, y aunque es pequeña -básicamente una sala- es interesante.

Además de algún apunte breve sobre su vida, se incluyen vídeos y algunos esquemas de sus extraordinarios descubrimientos, instrumental científico de la época, documentación sobre su paso por Zaragoza y la consabida vitrina sobre mujeres investigadoras de esa época (que no, no vienen a cuento).

Hay otra parte de la exposición en la Biblioteca General Universitaria, que aún no he visto. Allí se exponen desde obras clásicas de Euclides, Newton y Maxwell, a los artículos originales de Einstein de 1905 y de varios autores aragoneses de principio del siglo XX. Revistas ilustradas de la época recogen con fotografías el paso de Einstein por la España de 1923 y también se presentan textos que criticaron sus resultados. Quizá me pase a verla; aún hay tiempo.

Cuando ya me iba, he visto en uno de los cartelones de fuera que había una exposición de pinturas allí mismo, y como tenía tiempo, he decidido quedarme a verla. En realidad había dos, pero una de ellas -Katia Acín- es abstracta y se centra en su duro pasado. Por lo que he visto de su obra, no me interesa.

La otra, titulada ‘María Buil. El instante atrapado / Tenir l'instant' se centra en la obra de la pintora zaragozana María Buil. La exposición se divide en dos salas, la sala roja y la sala verde, según los organizadores. La primera dedicada a esos estudios del natural de la carne, los corderos, las vísceras y los retratos de avanzada edad. Y la sala Saura o sala verde, dedicada, según Antón Castro, a «la vida y sus placeres», como son los bodegones de verduras, flores, frutas, pasteles, helados, niños y bebés.

Efectivamente se ve una diferencia importante: en la primera, es la casquería lo que llama la atención: corderos, canales, vísceras… y sí, algún retrato que otro, especialmente de sus padres y de quienes parecen familiares. En la segunda, además de verduras verdes sin cocinar, y de algunos pasteles, los retratos son de niños y bebés. ¿Quizá también familiares? Hay un par de cuadros sobre ángeles convertidos en vísceras -¿o es al revés?- que no encajan bien en ninguna sala.

Aunque la segunda es más agradable que la primera, en ambas salas queda claro la calidad de la pintora, y un estilo bastante claro, aunque se diferencia bien que hay distintas épocas en su pintura. La mayoría de los cuadros no tienen un fondo discernible, dejando al sujeto de la pintura apoyado en algún sitio indefinido que no parece ni mesa ni suelo ni pared.

En conjunto, la muestra me ha gustado. No conocía a esta pintora, y he agradecido volver para ver la exposición. Desde allí, ya me he ido a casa, no sin pasar por la tienda de libros de segunda mano, que me atrae como una bombilla a las mariposas.

Extraído del folleto:

María Buil Gazol (Zaragoza, 1970) licenciada en Bellas Artes en la Universidad de Barcelona con la especialidad de pintura, ha recibido durante su carrera varias becas como la beca Velázquez en Madrid o la beca Colegio de España en Paris, donde hoy en día reside y trabaja.

María viaja a menudo a visitar a su familia, vuelve a sus orígenes. En Lanaja (comarca de los Monegros) se sitúa la casa familiar, donde además se encuentran los criaderos y parideras de corderos en los que María se ha inspirado para algunas de sus obras, de carácter muy personal. Así como sus huertos y paisajes.

«Estaba esos días pintando grandes lienzos de carnes muertas. Un cordero abierto en canal colgaba delante del caballete. Su padre le había ayudado a despellejar el animal, que para eso entendía mucho de ganado» escribe Cristina Grande en su texto Vencer el miedo.

Por otro lado, el acercamiento a sus raíces le lleva, como indica Antón Castro, a «la experiencia directa del campo y de la tierra» es aquí cuando comienza a pintar hortalizas, flores, frutas y pasteles.

Otro de sus temas recurrentes son los retratos. Ancianos que desvelan en su piel y en su mirada, más allá de lo físico, años de experiencias y vidas. O niños y bebés, en los que la inocencia se manifiesta a través de sus ojos, grandes, asombrados.

Cristina Grande apunta que «para María Buil un cuerpo, una fruta, un árbol, una víscera, son cosas llenas de vida. Lo que ella hace con su pintura es (en sus propias palabras) “sublimar el objeto, aprehender su belleza, intensificar su presencia”». Con esta frase afirmamos que los objetos que María retrata pretenden ser los protagonistas del cuadro, sobre fondos neutros, fantasmagóricos «en su lugar pinta la ausencia, en forma de luz cegadora, que bien podría remitirnos al instante del nacimiento, a la calma después del dolor y el esfuerzo, en el que solo aquello que ha emergido merece nuestra atención».

María pinta del natural, Pepe Cerda señala que lo hace «ante el cadáver» ante cada uno de sus objetos protagonistas captando ese instante «rodeado del tiempo imparable que se desvanece». Por ello, el título de esta exposición María Buil. El instante atrapado es el resumen de su pintura y de su propósito a la hora de pintar. Ismael Grasa anota que «lo que le interesa es la pintura, aquello que sucede al pintar».

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