Exposición: Fotos antiguas de Zaragoza
Tras un puente de San Valero intenso (raquetas en Bielsa a temperaturas bajo cero), hoy ha sido un martes/lunes de los que dan mala fama a los comienzos de semana.
Tras una mañana de trabajo dentro de lo normal, y tras comer en casa de mis padres -con las dificultades habituales para encontrar aparcamiento-, he llegado a mi casa para descubrir que la puerta del garaje estaba estropeada. Una de las hojas no se abría, y con la estrechez de la calle no me daba el giro para entrar por la puerta que sí lo hacía.
Como había coches esperando, concretamente uno de policía, tras varias maniobras lo he dado por inútil y he ido a buscar un sitio para aparcar cerca de casa(*). Después, pitando al dentista, donde me han dicho que la corona que habían hecho necesitaba ajustes y tenía que volver otro día, alargando -aún más- el proceso. ¡Ay!
Como estaba cerca, y lo del dentista ha ido rápido, he aprovechado para entrar en la exposición "Zaragoza en la mirada centenaria de Thomas". Acababa hoy, y había querido verla desde que la inauguraron, sin encontrar tiempo. ¡Y mira que he tenido tres meses!
La exposición es una muestra de fotografías antiguas para conocer cómo era la ciudad hace cien años, con grandes dimensiones y una calidad nunca vistos. Se muestran a gran formato de 60 fotografías a partir de negativos de nitrato, tomadas desde 1908 hasta 1923, y pertenecientes a Casa Thomas.
La exposición conmemora el 170 aniversario del nacimiento de Thomas i Bigas, pionero en la industria de las artes gráficas y la estampación moderna.
En 1885 fundó "Josep Thomas y Compañía" con una tecnología puntera para la época, realizó cartelería, fotograbados, láminas artísticas y estampaciones en libros, con una calidad extraordinaria.
En 1901 salen de su taller las primeras postales con marca empresarial, siendo precursor además de su impresión en color. Las innovadoras técnicas de "Fototipia Thomas" quedan reflejadas en la belleza de las vistas que realizó de Zaragoza.
La desaparición de Casa Thomas, en los años setenta, supuso el desmembramiento de su archivo fotográfico. Anteayer Fotográfico Zaragozano ha llevado a cabo una minuciosa tarea de investigación y recuperación para mostrar el positivado de sesenta negativos de nitrato, así como pruebas de impresión y postales nunca exhibidas, todo ello perteneciente a Casa Thomas.
Estos últimos párrafos han sido extraídos del cartel inicial de la exposición, que me ha encantado. Es realmente interesante ver como estaban las calles y plazas por las que paseamos hace cien años, aproximadamente. También se ven edificios desaparecidos, a la vez que se aprecia como bonitas plazas arboladas hoy se han convertido en placas de hormigón.
Había gente, y aunque no era demasiada, era la suficiente para no ver las cosas con calma. Especialmente porque parte de esa gente era un grupo de señores mayores que han comenzado a hablar entre ellos a voz en grito. Molestísimo.
Tras verla, he confirmado que ha sido una pena no ir a verla antes. Pero bueno, confiemos en que vuelva en algún momento.
(*) Que he encontrado enseguida; los hados estaban de mi parte.
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