Ayer por la mañana comentábamos en la oficina la cantidad de gente que había en la Expo, y la extraña tendencia del ser humano a hacer filas en cuanto ve a alguien más haciéndolas. Sepa o no para qué sirven. Una compañera comentaba el caso de un pabellón en el que la gente seguía haciendo fila detrás del cartel "Cerrado". ¿Pensarían que lo iban a abrir por pesados?¿Qué parte de "cerrado" no habían entendido?¿O es que les gusta estar allí de pie, mirando a las avutardas?
A tres semanas de la fecha de finalización de la Expo, me faltaban muchísimos pabellones por ver, así que el domingo quedé con M.P. para visitar la Expo ayer por la tarde. A mediodia me enteré de que mi prima estaba pasando el día allí, y que M.P. me daba plantón porque otra amiga había decidido usarla de paño de lágrimas, de forma que se iba a pasar toda la tarde oyendo desgracias. Ella sabrá. Cuando venga a quejarse de que esa misma amiga solamente queda con ella cuando tiene un hueco y no cuando M.P. la necesita, entonces quizá salga mi vena malvada con uno de esos odiosos "ya te lo dije".
Centrándome de nuevo, al final me fui a la Expo con mi prima. Bueno, fue una visita más familiar de lo previsto, porque en el autobús me encontré con mi tia, que también iba hacia allá, y acabamos visitando las tres la expo. La chupi-pandi, que diría mi hermana.
Nos unimos con R. en plena fila del pabellón de Italia, por lo que entramos al poco de llegar. Hacía un repaso a la relación de Italia con el agua a través de la historia, comenzando por las obras hidrológicas romanas, y pasando por los trajes submarinos y las escafandras de Leonardo da Vinci, así como los barcos mercantes de los marinos genoveses y venecianos.
Mónaco no tenía nada demasiado especial. Un acompañante presentaba el país antes de pasar a una sala oscura donde una proyección en el suelo simulaba agua con distintas imágenes desplazándose por encima.
El segundo piso de Marruecos, que se visitaba separadamente del bajo, no desmerecía a este último. Precioso. Estos si se han gastado dinero...
Chipre es una sala con fotos y poco más. Lo mejor, para mi, fue una vasija de la edad del bronce cuyo borde está formado de hombres con sombrero y rayas, como si fueran camisetas de marinero. Impresionante para ser tan antigua. ¿Será el comienzo del arte "naif"?
Mongolia tenía expuestos algunos animales disecados e instrumentos de la vida cotidiana. Lo más destacable era la oportunidad de vestirse con el traje tradicional y posar para una foto. Eso si, pasando por caja...
Eslovaquia era una sala oscura en la que se iluminaban distintos paneles con imágenes montañosas. En medio de la sala, un pozo con un espejo en el fondo.
Las islas del Pacífico me encantaron. Era un pabellón sencillo, pero la lectura de la historia y las tradiciones de cada una me encantaron.
Para acabar el dia de visitas, R. y conseguimos que una voluntaria nos dejara pasar a la fila -más bien, mogollón, porque de fila tenía poco- del espectáculo del "Hombre Vertiente" cuando en teoría el aforo estaba completo con los que ya estaban esperando. Aún así, estuvimos esperando una hora antes de poder entrar. Mi tía se había ido al poco de ponernos en la fila, después de pensárselo mucho. Y la verdad, después de verlo creo que fue lo mejor que pudo hacer.
Me habían dicho que el espectáculo estaba muy bien, que lo querían comprar los de Futuroscope (Poitiers), y pese a todo tampoco tenía ningúna expectativa creada. Mejor así, porque al menos no defraudó mis expectativas. Sencillamente no me gustó. Nada. Se hizo largo y en ocasiones hasta desagradable. Salvo algunos momentos puntuales, ni siquiera había belleza plástica a la que agarrarse. Y no, no le vi ni pies ni cabeza a ninguna de las tres partes de las que se componía el espectáculo. Lo mejor fue que solo duró media hora, así que R. y yo pudimos escaparnos en busca del kebab del pabellón de Pakistán, que según todo el mundo estaba muy bueno.
La fila era larga pero iba rápido, así que no tardamos mucho en comprobarlo...Y si, estaba muy bueno, pero sigo quedándome con el del Medusa.
Etiquetas: Expo Zaragoza 2008