Formas estúpidas de destrozarse un dedo
Hace dos meses intenté cortar un trozo de salchichón. Pura gula, dejemoslo claro. Y tambien pura estupidez: decidí usar un cuchillo jamonero que era el que tenía más a mano.
El cuchillo resbaló y me di un tajo en el dedo índice que me dejó sangrando como una fuente. Concretamente debajo del nudillo. Era profundo, pero lo subestimé y lo solucioné con una tirita y un montón de betadine. ¿cómo voy a ir al médico por una chorrada así?
El salchichón me lo acabé comiendo a mordiscos, y el dedo comenzó a doler de una forma terrible. Se hinchó y siguió sangrando un par de días. Tampoco fui al médico porque me iba de carnavales, y la elección era clara: ¿médico o carnavales?
¡carnavales, claro!
Entonces pensé que había llegado al hueso y cada vez estoy más convencida. A la semana del corte la inflamación bajó y aunque dolía un poco y no podía doblarlo, seguí sin hacer nada.
Hasta hoy. He ido al médico porque dos meses después sigo sin poder doblar totalmente el dedo, y tengo una extraña hinchazón rosa en el nudillo. Y resulta que tengo el tendón tocado -no cortado del todo porque entonces no podría ni moverlo-.
En fin, que entre el bulto rosa y la plantación de champiñones que tengo en los dedos -las verrugas, que me han cogido cariño- , he tenido que descartar para siempre la opción de hacer anuncios de crema de manos.
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