Obras
Hoy es ese el tema estrella en casa: las famosas obras de mi casa, que parece que no van a acabar nunca.
Tengo un frigorífico nuevo en la cocina. Yo ya tenía uno pequeñito que venía con la casa, pero mis padres -que son un encanto- se empeñaron en regalarme uno. Estuvimos mirando distintas posibilidades y al final se lo compraron al que me había vendido la cocina.
Lo trajeron, me rallaron dos de las carísimas baldosas de la cocina, y mi madre me dijo que le parecía que tenía demasiado congelador. ¡¡Demasiado!! Eso es quedarse corto. Tiene más congelador que frigorífico.
Veo mi futuro en forma de ultracongelados. Si meto más de una lechuga en el frigorífico, ya no me cabe nada más, así que...¡Me cabía más en el antiguo! Es que no aprendemos, de verdad... Además no tenía marcador de temperatura, así que debes suponerla.
Mi madre me dijo que preguntaría sobre la posibilidad de cambiarlo, pero eso, como es fácil suponer, es imposible. Y así era. Cuanto más lo pienso, peor.
La verdad es que es alucinante: tres días mirando frigos para comprar uno a ciegas. ¡Manda huevos!
Pasemos a otro tema: Las molduras de las puertas.
Me las han puesto barrocas totales. El carpintero me dice que si quiero las cambia, que no tenía apuntado que las quisiera lisas y lasas. Tengo que ir a verlas, a ver que hago. Mi padre me dice que las deje como están, que si son más bonitas, que si el cerrajero le ha dicho lo mismo...Este hombre, con tal de acabarlo, es capaz de dejarlo como esté.
Lo hizo con su baño, lo hizo con el radiador de mi hermana, y lo ha hecho con la puerta de entrada. La han cambiado, y aunque se supone que es igualita al resto de las del rellano, no se parece en nada. Ni la moldura, ni el dibujo de la madera ni la maderita que lleva encima para hacer los dos cuadros. Hasta el carpintero le dijo de cambiarla y papa le dijo que la dejara estar. Sin comentarios.
Yo estoy por hacer lo mismo: si las molduras ya están puestas que se queden. No quiero seguir esperando a que las hagan, etc, etc...
Se ve que hoy llevo un cabreo con el tema casa de alucinar. Pero es un cabreo triste. Veo que la PUTA OBRA DE LOS HUEVOS no acaba nunca, y que basta que yo pida un cosa para que hagan la contraria. Va a hacer un año que he vuelto y sigo viviendo con mis padres. Estoy que trino. Y encima mi madre diciendo que soy poco tolerante. Y mi padre diciendo que parece que no haga nada a derechas. ¡Pues vaya!
Las luces del baño pequeño las voy a poner igual que las del grande. Me niego a discurrir. Y el salón todo del mismo color, que tampoco quiero pensar. Solo quiero que la acaben y mudarme a toda velocidad. Se puede vivir con menaje de plástico (ya lo he hecho) y en cuanto tenga luces y cama emigro.
Etiquetas: Mi casita

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