Poniendo las cosas al día
Y es que ya estamos en febrero y sigo viviendo en casa de mis padres.
¿Y mi p. casa?
esa es la pregunta que me hace todo el mundo: amigos, conocidos, y cualquiera que sepa que quería celebrar allí mi cumpleaños -¡¡en octubre!!- y a esta alturas todavía no tengo un baño que funcione.
Hace dos semanas elegí (¡al fin!) el mueble del baño. Fue gracioso porque la misma tarde que encargué uno, vi otro que me gustó más y me quedé con este último a pesar de perder la fianza que había dado ya.
Nota al margen: cuando lo vió mi madre casi le da un yuyu. No le gustó en absoluto. "Muy moderno", fue lo único que pudo decir.
Tema pared. Yo quería alisarla, pero me pedían medio millón por hacerlo. Ahí fue cuando decidí que, a menos que el precio incluyese un masajito diario el resto de mis días -o el tiempo que me queda de hipoteca, a elegir-, las paredes se iban a quedar estucadas.
Mi padre ya estaba en canción con el tema alisado, y viendo el panorama, intentó hacerlo él.
Al principio alisar las paredes le parecía una pijería. Después de verlas, ya lo entiende: quedan mucho más bonitas.
¡Pobre hombre! Durante dos semanas se destrozó las manos para dejar la pared lisa. Bueno, dos semanas no. A la semana y media decidió que no lo hacía, y que buscaríamos alguien para hacerlo.
Ahora mismo tres robustos rumanos con entusiasmo están alisando las paredes de marras.
Esto mismo ha hecho que a mi padre le entren unas prisas enormes por tener un retrete funcionando. La razó es sencilla de adivinar: si no hay retrete y solamente funciona el desagüe del fregadero, ¿donde se pueden hacer aguas menores? ¡¡Premio!! Es fácil de adivinar.
Para poner el retrete, el fontanero quería que todo estuviese preparado. Los grifos llegarán esta semana, pero el techo del baño pequeño no se podía poner hasta que el albañil pusiese otra fila de baldosas.
En teoría es por el tipo de techo elegido. No se si soy rara o qué, pero a mi me parece de lo más normal.
El caso es que primero tienen que llegar las baldosas (las de colorines de las que ya he hablado y que me traen por la calle de la amargura).
Ufff. ¡Esto es un círculo vicioso!
La cosa está como sigue:
Baldosas llegan- ponen techo baño-fontanero coloca todo menos mueble de baño-colocamos mueble de baño-paredes alisadas y acabadas-acuchillado de suelo-colocan armario empotrado-ponen puertas-pintan paredes-traen cama-me mudo de una vez por todas.
Eso sí, prometo desinfectar el fregadero en cuanto pueda :-D
¿Y mi p. casa?
esa es la pregunta que me hace todo el mundo: amigos, conocidos, y cualquiera que sepa que quería celebrar allí mi cumpleaños -¡¡en octubre!!- y a esta alturas todavía no tengo un baño que funcione.
Hace dos semanas elegí (¡al fin!) el mueble del baño. Fue gracioso porque la misma tarde que encargué uno, vi otro que me gustó más y me quedé con este último a pesar de perder la fianza que había dado ya.
Nota al margen: cuando lo vió mi madre casi le da un yuyu. No le gustó en absoluto. "Muy moderno", fue lo único que pudo decir.
Tema pared. Yo quería alisarla, pero me pedían medio millón por hacerlo. Ahí fue cuando decidí que, a menos que el precio incluyese un masajito diario el resto de mis días -o el tiempo que me queda de hipoteca, a elegir-, las paredes se iban a quedar estucadas.
Mi padre ya estaba en canción con el tema alisado, y viendo el panorama, intentó hacerlo él.
Al principio alisar las paredes le parecía una pijería. Después de verlas, ya lo entiende: quedan mucho más bonitas.
¡Pobre hombre! Durante dos semanas se destrozó las manos para dejar la pared lisa. Bueno, dos semanas no. A la semana y media decidió que no lo hacía, y que buscaríamos alguien para hacerlo.
Ahora mismo tres robustos rumanos con entusiasmo están alisando las paredes de marras.
Esto mismo ha hecho que a mi padre le entren unas prisas enormes por tener un retrete funcionando. La razó es sencilla de adivinar: si no hay retrete y solamente funciona el desagüe del fregadero, ¿donde se pueden hacer aguas menores? ¡¡Premio!! Es fácil de adivinar.
Para poner el retrete, el fontanero quería que todo estuviese preparado. Los grifos llegarán esta semana, pero el techo del baño pequeño no se podía poner hasta que el albañil pusiese otra fila de baldosas.
En teoría es por el tipo de techo elegido. No se si soy rara o qué, pero a mi me parece de lo más normal.
El caso es que primero tienen que llegar las baldosas (las de colorines de las que ya he hablado y que me traen por la calle de la amargura).
Ufff. ¡Esto es un círculo vicioso!
La cosa está como sigue:
Baldosas llegan- ponen techo baño-fontanero coloca todo menos mueble de baño-colocamos mueble de baño-paredes alisadas y acabadas-acuchillado de suelo-colocan armario empotrado-ponen puertas-pintan paredes-traen cama-me mudo de una vez por todas.
Eso sí, prometo desinfectar el fregadero en cuanto pueda :-D
Etiquetas: Mi casita

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