Dia a dia

Cuaderno de campo de un paseo por mi vida, día a día.

Nombre:
Lugar: Zaragoza, Spain

miércoles, agosto 18, 2004

Tantas cosas que hacer...

...y tan poco tiempo

Me voy de vacaciones el viernes. Solo es una semana, pero todavia no he comenzado a preparar absolutamente nada. Tengo que pensar en lo que me voy a llevar, qué comida, qué ropa, cambiar dinero, depilarme (tortura necesaria),...

Mi madre está ingresada en el hospital por una infección debida a una fractura que se complicó. No es grave, pero aún traba más la organización de todo.

Además, tendría que estar empezando a decidir baldosas y azulejos para el baño y la cocina. Los albañiles van a comenzar de un momento a otro, y todavía no he podido ir a decir donde quiero las luces y los enchufes y mirar azulejos y situar los radiadores y...

¡AGGGGGGGGGGGGGGG!

En fin, el viernes me voy y no es que tenga muchas ganas. Y aun menos teniendo todo empantanado de este modo.

lunes, agosto 16, 2004

Tuve un sueño...

Bueno, parafraseando a M. Lutero King, he tenido un sueño...
Esta noche, concretamente. Era tan real que, cuando me he despertado, me ha costado darme cuenta de que que nada de lo que había hablado iba a suceder.

Una de las que yo consideraba mis amigas, años y años creyéndolo así, hace unos meses me demostró que no lo era. Me hizo preguntarme para qué quieres enemigos teniendo amigos así.

Ya nos habíamos alejado otras veces, y siempre había sido yo la que había provocado el acercamiento. Esta vez no lo hice. Ya estaba hasta el moño.

Esta chica tenía y tiene ascendiente sobre el grupo de "amigas" con el que me relacionaba principalmente. De esta forma, estoy segura de que el enfriamiento total entre mi y el resto del grupo se debe a ella.

Bueno, al fin y al cabo, "al amigo tarambana, quien lo pierde eso gana".
Al menos en teoría, porque en la práctica me siento sola en mi ciudad. Tengo amigos, si, pero no es fácil recomenzar de cero o de casi cero cuando se vuelve después de tanto tiempo.

Pues bien, esta noche he soñado que era esta chica la que se acercaba y proponía una tregua.
Que quería arreglar las cosas. Incluso soñando me ha sorprendido, pero no he dicho que no.
No será fácil, pero no me gusta estar a malas con nadie.

Si puedo evitarlo.

Soy adulta, y lo suficientemente madura para aceptar y comprender que no todo el mundo se cae bien. No lo pretendo.

Así que este sueño me ha sorprendido, pero he aceptado quedar con ella para hablar.
Por eso al levantarme, y darme cuenta de que era humo, me ha costado reaccionar.

¿Qué querrá decir?
Quizá solamente que me resisto a creer que todos estos años he estado engañada. Que he visto espejismos. Que he visto amigos cuando solo tenía colegas para pasar el rato.


Etiquetas:

miércoles, agosto 11, 2004

Ten cuidado con lo que deseas...

...porque a veces puedes conseguirlo.

Escuché este proverbio chino por primera vez hace muchíííísimos años y nunca he podido olvidarlo. Últimamente, además, es algo que no se me va de la cabeza.

Viví en Madrid un tiempo, y aunque yo pensaba que odiaba esa ciudad, la verdad es que odiaba la vida que llevaba en ella. Demasiado trabajo, sin posibilidad de aprovechar la cantidad de oportunidades que ofrecía. Demasiado hostil, también.

De alguna forma, idealicé la posibilidad de volver a mi ciudad. Al principio, además, no conocía a nadie en Madrid, así que volvía todos los fines de semana a mi refugio.

Nunca deje de hacerlo.

Ni siquiera cuando vivía en el extranjero.

Incluso cuando me enamoré volvía a casa una vez al mes.

Tardé mucho en encontrar amigos, y ni siquiera tuve que darme de codazos en la jungla para conseguirlo. Una de mis mejores amigas ahora mismo me presentó a los suyos, abriéndome su círculo y su corazón.

Ahora son mis amigos.

 

Pero seguía idealizando la vida en Zaragoza.

 

El año pasado llegó la gota que colmó el vaso. Demasiado estrés, demasiada lucha por los fines de semana y las vacaciones. Demasiado despotismo ilustrado por un puñado de duros.

 

No controlaba mi vida, ni mi tiempo.

 

Iba a cumplir 30 años y quería disfrutarlos. Quería vida, una pareja, ir al gimnasio en vez de limitarme a pagar la cuota. Empecé a leer la sección de trabajos en el periódico.

 

En diciembre vi uno que me llamó la atención: "era para mí".

En febrero hice la primera entrevista, una semana después de rehusar ir a Japón para un trabajo que me tenía encomendado la empresa donde trabajaba.

En marzo me confirmaron que el puesto era mío si lo quería.

Ese mismo mes mi empresa me propuso cambiarme a una filial, con la misma antigüedad.

Yo les dije que no, deseando en mi fueron interno que me echaran aunque, según descubrí después, nunca te lo esperas.

No podía parar de pensar si aceptar o no. El proverbio chino de marras no hacía más que aparecer ante mis ojos, como un letrero luminoso en plena noche sin luna.

Cuando me dijeron que las condiciones de sueldo en el nuevo puesto cambiaban (a la baja, "of cors"), todavía me pusieron más difícil la decisión. Pero me despidieron y acepté sin más.

Nunca estás preparado para que te despidan, por mucho que sepas que la posibilidad es real. Por mucho que pienses que eso es lo que quieres.

Y ahora, desde fuera, se puede pensar que tengo casi todo lo que quería: un trabajo que me permite ganarme la vida (peor que antes, eso sí), un horario de impresión, posibilidad de ir al gimnasio, salir por ahí, tener todos los fines de semana libres....

Pero lo que me matará aquí será el aburrimiento. No sé para qué me han cogido. Me siento sub-apreciada. Esto es, estoy segura de que valgo para muchas más cosas.

Además, mis amigos están a 329 Kms. Y aunque espero que cambie, no sé cómo hacer nuevos amigos aquí.

Fríamente estoy mejor que hace un año, a pesar del trabajo. Más relajada, menos prisas. Preparando mi casa. Haciendo feliz a mamá por el mero hecho de estar aquí. Disfrutando de mi hermana, que se ha convertido en una de mis mejores amigas, a pesar de ser mi hermana.

Echo cosas de menos, y las seguiré echando, seguro.

Lo bueno es que la política de tierra quemada ayuda a no volver la vista atrás.

Pero no dejo de pensar en lo mismo:

Ten cuidado con lo que deseas...

Etiquetas:

martes, agosto 10, 2004

Que San Agapito nos coja confesados...

Una de las imágenes que más recuerdo de cuando era cría, era la viñeta de Mortadelo donde él, antes de subirse a un coche modificado por el bacterio, agitaba el pañuelo mirando al cielo.

Ante la pregunta del "jefe", él alegaba que estaba llamando la atención de San Agapito, porque iban a necesitar que mirase para salir con bien de aquella.

Pues bien, cada vez que vengo en coche a trabajar me da la sensación de que si no hay más accidentes es porque alguien ha agitado un pañuelo tamaño vela mayor.

Esta mañana, sin ir más léjos, un cabestro (de los muuuuuchos que hay al volante) ha decidido que el carril donde obligaba a girar a la derecha no le obligaba a nada, y ha decidido echarse encima de los que estábamos para girar al otro lado (¡¡tontos de nosotros!!¡¡haciendo fila pudiendo saltarnos las normas!!-lease con ironía).

Capítulo aparte merecen los que se dedican a buscar champiñones. Si, si, champiñones. Porque buscar aparcamiento se hace a más de 3 metros por hora. Sin intermitente ni nada, eso si (¿¿para qué servirá esa palanquita?? deben de pensar).

Y como no quiero alargarme demasiado, no voy a hablar de la prepotencia de los camiones y de los autobuses. Si, ya sabemos que sois más grandes, pero, ¡¡no hace falta que nos echeis del carril para demostrarlo, chavales!!

La verdad es que no es la primera vez, ni la última, que tendré que sortear a este tipo de gente. Yo soy bastante prudente, aunque tengo mi puntito agresivo al volante, y me joroba, como a todos, tener que esperar en ciertos sitios donde se puede pasar sin problema, o las señales ilógicas (que haberlas, haylas).

Pero si están ahí, es por algo. Y dejar de cumplirlas igual significa poner en problemas al que si las cumple.

En fin, que seguiré mirando al cielo y agitando un mantel para que S. Agapito mire hacia abajo.


miércoles, agosto 04, 2004

Me han dado alas

Y no es figurado.

Desde este otoño Ryanair conecta Zaragoza con el resto del mundo civilizado.
No sabeis qué alegría me ha entrado cuando he sabido los destinos:Roma, Paris, Londres, y alguna de Alemania.

Yo estuve viviendo en Madrid hasta hace tres meses. Y una de las cosas que más echo de menos (aparte de los amigos y el tipo de trabajo) es la posibilidad de escaparte los fines de semana al extranjero de forma cómoda.

Desde aquí era una locura...

Primero a Madrid (3h 45') o a Barcelona(3h 30'). Rezando porque no haya atasco/avería/nieve o simplemente retraso en la salida.Después el camino al aeropuerto, incluyendo transbordos de metro o autobús.

Y por último carrera desenfrenada hasta la terminal, ya que, en el caso de Madrid -el que más conozco- el metro te deja donde el viento da la vuelta.

Me encanta, de verdad.He vivido fuera de España, y puedo decir orgullosa que alguno de mis mejores amigos vive fuera. Ahora estar en contacto con ellos y que ellos vengan a visitarme será más fácil.

Han puesto Zaragoza en el mapa. Eso es.

martes, agosto 03, 2004

Lo que no conté el jueves

Aunque él tenía novia, yo se que a él le gustaba. Sino, no se hubiese comportado como lo hizo.

Llegó un tiempo en que yo tuve que irme de la ciudad donde vivíamos los dos. Él se quedó, y yo me fui destrozada.

Lloré como si me arrancaran el alma; sufrí. Pese a ello, volvería a comportarme de la misma forma, si se diese el caso.

Las heridas que produce el amor no correspondido tardan en cerrar, aunque no se si se llegan a curar alguna vez. La distancia ayuda a veces, pero en todo caso es el tiempo deja todo en su sitio.

Lo bueno fue que de aquello quedó una bonita amistad. También con su novia, que es muy maja.
Nos hemos visto varias veces en los últimos años y nunca hemos perdido el contacto. Y sé que, igual que él es muy especial para mi; yo soy especial para él.

Y como tal, me invitó a su boda, a la que solo invitó viejos amigos y personas muy cercanas.
Me sentí halagada, y creo que lo sabe.
Gracias, M. Por todo.

Etiquetas:

Free counter and web stats usuarios conectados