ChocoTimo
Esta mañana he ido a ChocoMad, el salón internacional del chocolate de Madrid, que este año se celebra en Zaragoza, capital de la provincia que elaboró el primer chocolate de Europa (en el Monasterio de Piedra).
En un concurso me habían tocado 4 entradas, e inmediatamente pensé en mi hermana y mis sobrinas. Aunque en principio mi hermana quería ceder el puesto a mi cuñado, se lo re-pensó cuando le dije que a mí me apetecía hacer algo con ella. No nos vemos demasiado (la pandemia y la familia nos han separado bastante, la verdad) y yo lo ví como una oportunidad de hacer algo juntas.
Así, al final hemos ido las cuatro. Las he recogido pasadas las once y media y nos hemos dirigido al auditorio, donde era el evento.
Ayer las gemelas, que tenían entradas para hoy, me habían dicho que había distintas horas de entrada: a las 10 -ellas tenían a esa hora-, a la 1 y a las 5. Mis entradas no tenían hora, así que cuando hemos llegado hemos entrado directamente.
Debo de decir que desde que me dieron las entradas, había intentado buscar un programa o algo donde indicara qué iba a encontrar; no encontré nada. Sí, decía, iba a haber catas, y demostraciones de cocina, y charlas... pero sin indicar qué o quién, o, lo más importante, la hora.
Dentro del recinto solamente había varios puestos de venta de chocolate donde sí, se podía, probar, pero poco más. Ni charlas, ni nada. Las gemelas, con quien me he encontrado, me han comentado que les habían recibido con un chocolate caliente y un fartón (a las diez de la mañana), y de ahí se habían puesto hasta arriba de chocolate -una cata, un vasito...-.
Pues bien, cuando he preguntado donde en teoría estaban las catas, allí no sabían nada; habían terminado una hacía un rato y en breve -a eso de las 2-, iba a haber una demostración de algo, pero no sabía de qué. Pues vamos bien.
Mi hermana y yo estábamos alucinadas: ¿de verdad la gente compra entrada para esto? Para postre, a mis sobrinas no les gustaba mucho el chocolate que probaban. Y Teresa quería una taza, pero resulta que estaban haciéndolo e iban a tardar aún un buen rato en poder servirlo.
Decepcionadas, y tras comprar dos tabletas, nos hemos ido a tomar algo a un bar -al sol, como querían mis sobrinas-. Y sí, eso lo han disfrutado :-)
Nota: hay que decir que al menos nos han dado dos tabletas cuando nos hemos ido, una por cada dos personas.
Etiquetas: Actividades culturales varias

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home