Dia a dia

Cuaderno de campo de un paseo por mi vida, día a día.

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Lugar: Zaragoza, Spain

sábado, junio 10, 2023

Teatro: Ladies Football Club

La última vez que mi prima estuvo en Zaragoza me habló de esta obra. Me comentó que se la habían recomendado y que no había podido ir a verla en Madrid, así que intentaría venir a verla si la ponían aquí.

La verdad es que no me volví a acordar de ella hasta que el martes pasé por delante del teatro y la vi anunciada para este fin de semana. Se lo comenté a Marta y las gemelas, que se animaron enseguida. Bueno, Marta lo confirmó la semana que viene porque estaba pendiente de Conchi, con la que había hablado de ir a cenar el sábado pero no estaba confirmado.

Como Marta no iba a hacerlo -no me sorprende, la verdad- le pregunté a Conchi si se animaba y me dijo que estaba pendiente de una cena con compañeros -la razón por la que no había quedado aún con Marta-. Que me lo diría el día siguiente.

Tampoco de forma sorprendente, Conchi no me dijo nada al día siguiente pero Marta dijo que sí, que se animaba -lo que interpreté como “ya he hablado con Conchi y tiene cena”- así que me bajé a comprar las entradas y confirmé a todas que hoy teníamos función.

No teníamos muy claro qué íbamos a ver, pero lo que es seguro es que no me esperaba esto.

Según la descripción, la obra era un “espectáculo con características de musical”. Copiando de la reseña, “recrea los hitos y la crónica de un grupo de mujeres obreras, trabajadoras en la fábrica de municiones de la Doyle & Walker Co, casi todas ellas esposas de soldados destinados en el frente militar de la Iª Guerra Mundial, que crearon el primer equipo de fútbol femenino de la historia, como evolución natural de dedicar, la hora del almuerzo, a dar patadas a un balón en el patio de la propia fábrica. Poco a poco fueron tomándole afición y acabaron por disputar una especie de liga con otros equipos surgidos de las fábricas textiles o de armamento que, en cierto modo, suplía la carencia del fútbol masculino porque los jugadores estaban integrando las filas del ejército británico. Aquellas pioneras sostuvieron el día a día de su familia y de la sociedad a la que pertenecían, protagonizando la vida y las necesidades de la retaguardia de la guerra: fueron madres, amas de casa, sustentaron y ganaron el pan para los suyos, mientras la Guerra fagocitaba a sus maridos, padres e hijos, y toda aquella tensión supieron liberarla haciendo deporte, primero persiguiendo una pelota y luego organizándose para competir contra otros equipos, femeninos… y masculinos. La gran paradoja, es una nueva muestra de la involución que suele suceder a lo largo de la historia de la humanidad, es que el futuro, en ocasiones, termina por devenir más antiguo que el pasado, para llegar a condicionar que algo tan normal como la práctica del fútbol femenino, haya estado prohibida en el Reino Unido, hasta 1971.”

El comienzo, con unos minutos de retraso, es una de las once actrices comentando lo que vamos a ver, y recordando que “el día 6 de abril de 1917 (un viernes) la radio del frente anunciaba nuevos muertos, entre ellos, el Príncipe Friedrich Karl, sobrino del Kaiser Guillermo. En las noticias deportivas, se anunciaba medalla de bronce en la modalidad de salto a caballo en la Olimpiada de 1912. El día 6 de abril del año 1917, Lenin preparaba la Revolución Rusa. El día 6 de abril del año 1917 (un viernes), durante la pausa del almuerzo, once trabajadoras de la Doyle & Walker Municiones, once munitionettes de manos amarillentas a base de manipular con trinitrotolueno, comenzaban a correr detrás de un balón. Una magnífica obra de teatro musical documental que cuenta de forma exhaustiva el nacimiento del fenómeno futbolístico femenino en Inglaterra, en plena Iª Guerra Mundial.”

Y a partir de ahí, en un decorado que muestra distintos niveles recordando la apariencia de una fábrica, comienza una narración coral que no llamaría obra de teatro. Jalonada de canciones, la mayoría en inglés (lo que no me gusta nada, a pesar de estar traducidas en una pequeña pantalla en medio del decorado), la obra cuenta la historia de las once trabajadoras que comenzaron a jugar al fútbol, incluyendo la forma en que empezaron y cómo se hicieron conocidas jugando a lo largo del país hasta que acabó la guerra y nos les dejaron jugar más.

Entre las canciones, la duración -se nos hizo eterna- y los toques de feminismo -quizá sea yo la que los detecte de forma exagerada pero es que meten estas reivindicaciones por todos sitios, y la verdad es que cansa-, no puedo decir que me gustara.

Era entretenida, sí, pero dos horas y media de espectáculo sin descanso se nos hicieron larguísimas. Una horita menos se hubiera agradecido. Hubo gente que disfrutó un montón -los de al lado, sin ir más lejos- pero nosotras no estábamos entre ellos. Lo que sí hay que reconocerles es que las once actrices se lo curraron, dándolo todo y no dejando de moverse durante toda la obra. Y sí, las once, porque prácticamente todo el espectáculo estuvieron todas en escena.

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Sacado del folleto:

TODO COMIENZA POR ALGO
Mientras los ingleses intentaban salir impunes del atrincherado campo de batalla, sus esposas y hermanas ocupaban el espacio que había quedado libre en las fábricas. Era una soleada jornada de primavera. Fue el viernes, 6 de abril de 1917; los Estados Unidos entraban en guerra, pero ahí, en la pequeña e industrial ciudad de Sheffield, en un gris y sucio patio de la fábrica de municiones Doyle & Walker, 11 mujeres descubrieron que el balón era una pelota redonda: sustantivo femenino, singular.

La tierra es la pelota y nosotras jugamos con ella, manifestaban como un mantra que repetían constantemente como si de pronto hubieran descubierto el secreto de la eterna juventud; enseguida se dieron cuenta de que dando patadas a un balón, es como si patearan el mundo entero. Por la mañana desarrollaban su trabajo en la fábrica de armamento construyendo un nuevo modelo de bomba para la guerra que sus padres, novios, amantes, maridos o hermanos estaban llevando a cabo en el frente europeo. Es la K-4; el resto del día recogían lo que quedaba del envoltorio sin explosivo y lo convertían, de inmediato, en una pelota de fútbol. Se enfundaban con una pesada tela negra de lana, rayas blancas y una cofias rojas espantosas para surcar con determinación los obstáculos que padecieron. Hombres y mujeres de Inglaterra, el amor por el fútbol lo sentimos desde la primera patada: Es ese amor lo que nos salva la vida, porque también el planeta Tierra es una pelota (...), frases que repetían sin cesar, a coro, antes de cada partido.

Esta podría ser una de las muchas historias de equipos femeninos que, a partir de la Primera Guerra Mundial, lograron un éxito inesperado en la Inglaterra industrial, conservadora y sexista. Las legendarias mujeres de la compañía Dick Kerr's & Co, las Dick Kerr's Ladies fue uno de los primeros equipos femeninos de fútbol. Durante 48 años (de 1917 a 1965), jugaron 828 partidos, ganando 758 encuentros. Equipo fundado en Preston (Lancashire), en el norte de Inglaterra durante la Primera Guerra Mundial, derrotó a un equipo francés, por dos goles a cero, ante más de 53.000 espectadores, convirtiéndose en el primer partido de fútbol femenino internacional de la historia. Sus jugadoras procedían de las fábricas textiles y de municiones, cuyo reconocimiento creció hasta tal punto que suscitó la envidia y el resentimiento de las instituciones masculinas de fútbol. La popularidad del equipo llevó a la Asociación Británica de Fútbol a prohibir los partidos femeninos en toda Inglaterra el 5 de diciembre de 1921, producto de las quejas que fueron realizadas sobre las mujeres jugando al fútbol, expresando que era inadecuado para ellas, por lo que debía ser prohibido. Cuando las guerras llegaron a su fin y con ello los hombres volvieron a casa y a pisar nuevamente los campos de fútbol, el Parlamento consideró oportuno emendar un decreto con el que se les prohibía a las mujeres acceder a los campos de fútbol. La Ley no fue derogada hasta 1971.

Stefano Massini, un autor con talento
Después de su famoso espectáculo que el TEATRO PRINCIPAL tuvo la oportunidad de programar hace algunas temporadas, Lehman Trilogy, bajo la dirección de Sergio Peris-Mencheta. La trilogía de los hermanos Lehman, protagonistas y responsables de la crisis económica de Wall Street fue todo un acontecimiento teatral. Compañero de colegio del expresidente italiano Matteo Renzi, el joven Stefano Massini representa no solamente el relevo del antiguo maestro, sino sobre todo, el avanzar de una nueva generación de escritores, dramaturgos y hombres del espectáculo de gran nivel. Con una visión, que si bien se acerca mucho al progresismo más loable, queda anclada a lo políticamente correcto de la sociedad burguesa, dando vida a unos personajes de magnífica talla. El espectador se confabula desde el principio con cada una de las chicas del equipo, con sus defectos, sus fortalezas y sus contradicciones, ofreciendo un espectáculo entrañable y divertido, desde la estructura del teatro musical.

Ladies Football Club, de Stefano Massini, a partir de una traducción al castellano de Ignacio Rengel, en adaptación de Sergio Peris-Mencheta con la colaboración de Daniel Val, con composición musical de Litus Ruiz, y dirección musical de Joan Miquel Pérez

REPARTO

Xenia Reguant, Andrea Guasch, Diana Palazón, Noemí Arribas, Ana Rayo, María Pascual, Nur Levi, Alicia González, Carla Hidalgo, Irene Maquieira, Belén González 

DIRECCIÓN: Sergio Peris-Mencheta

Ladies Football Club es una producción de BARCO PIRATA PRODUCCIONES TEATRALES, en coproducción con Teatros del Canal y Producciones Rokamboleskas

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