Dia a dia

Cuaderno de campo de un paseo por mi vida, día a día.

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Lugar: Zaragoza, Spain

viernes, diciembre 16, 2022

Cena de navidad de la empresa

 Hoy se ha celebrado la cena de Navidad de la empresa. Aunque me he perdido muchas -especialmente cuando entré, y era precisamente cuando las pagaba la empresa-, si estoy aquí suelo ir. Lo considero una pseudo-obligación laboral.

Al principio solía ir a disgusto y sentarme con las de administración porque mis compañeros de departamento no eran precisamente acogedores -no sé por qué pero les caía fatal, o sencillamente son cerrados-. Bueno, uno directamente es un asocial de libro. Pero desde hace unos años me junto con el departamento de Tecnologías Digitales, con los que me llevo muy bien, además de que son bastante abiertos y acogedores.

Pues bien, esta noche se ha organizado la cena anual de Navidad. Cuando empezamos a tener que pagarla nosotros, mucha gente dejó de venir, especialmente la facción que no se alinea con dirección. A partir de ahí, la gente ha ido apuntándose menos y hoy, yo pensaba que iría poca. A pesar de los dos años que han pasado, cuando no se ha celebrado.

Pero no, había muuuucha gente -cerca de cien personas-, de las que, reconozco, no conocía ni la mitad. Son jóvenes, becarios, nuvas incorporaciones... hay que decir que la plantilla se está renovando y lo de hoy es una buena prueba de ello.

Como de costumbre, E. ha organizado juegos y jolgorios varios -siempre lo hace-, y tras el café los del curso de salsa hemos bailado una canción. El problema es que, en vez de seguir la música tras este baile, todos hemos vuelto a la mesa y se ha cortado un poco el ambiente festivo. Sí, nos hemos tomado alguna copa, pero a partir de ahí, se ha empezado a disgregar la gente.

Nos hemos ido a eso de la 1,30 - 2. Algunos a casa, la mayoría a la sala Oasis, y algunos a otros bares. V., P., A. -que tenía ganas de hablar-, y Fco. estaban entre estos últimos, yéndose a un bar cerca de la universidad. Yo les le acompañado un rato, pero estaba cansada y resfriada -hoy me hubiera quedado en casa sin problemas; llevo toda la semana arrastrando un trancazo-, y les he dejado para volverme a casa.

Y ahí es cuando la noche se ha puesto surrealista.Cuando me alejaba, he oido mi nombre. Fco. ha decidido no quedarse -había mucha gente y se agobiaba, me ha dicho- y se bajaba conmigo al centro. Él iba mucho más lejos, pero me acompañaba porque le venía más o menos de camino. Bien, un detalle, la verdad.

Conforme caminábamos se ha puesto más y más cariñoso, hasta que incluso ha intentado besarme. Él está casado, lo que hace su intento un verdadero error (además, no me atrae nada, pero esto no se lo he dicho). Como le he comentado, era un error que ni él ni yo íbamos a cometer esta noche.

Mientras persistía, me ha soltado un par de perlas que he decidido tomarme bien; según me ha dicho, lleva tiempo soñando con mis pechos (puede seguir soñando). También me ha comentado que me iba a "echar un polvazo...". En fin, halagador, supongo.

En breve hemos llegado a mi casa, y le he dado un beso antes de subir, solita. Y un poco alucinada, la verdad.

Nota: El lunes siguiente, cuando hemos hablado en el trabajo, ni yo he hecho mención ni él tampoco, así que creo que vamos a correr un tupido velo y dejarlo correr. Surrealista, la verdad.

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