Desempolvando agendas
Aprovechando que estoy aquí en el puente, me ha dado por intentar ordenar un poco mi casa (aunque necesito más de un puente y muchísimo entusiasmo para que se note; lo confieso). Y he empezado por las agendas.
Desde hace muchos años, uso una agenda de papel. No sólo es para apuntar las citas y los compromisos; de hecho, raramente la uso para eso. Como he visto hacer siempre a mi madre, uso la agenda para apuntar los gastos diarios. Además, aprovecho para apuntar las cosas que he hecho ese día, si las considero relevantes -y no, trabajar no es relevante :-)-. Así, con más o menos detalle -y entusiasmo- he conseguido tener una colección de agendas que se asemeja más a un diario que a una planificación. Sin la parte subjetiva, debo de decir.
Así, he recopilado todas mis agendas -he encontrado desde 1995-, y me he prometido que pasaré los viajes y puntos importantes a la hoja excel donde tengo la lista de los viajes*. Pero es complicado, porque hojearlas es recordar otros momentos, otras épocas, y el tiempo fluye como arena entre los dedos.
No creo que acabe, pero bueno, al menos ya tengo esta tarea incluida en la lista -¡otra!- de las cosas por hacer :-)
(*) Sí, tengo listas para todo.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home