Dia a dia

Cuaderno de campo de un paseo por mi vida, día a día.

Nombre:
Lugar: Zaragoza, Spain

lunes, octubre 19, 2009

Una reunión para recordar

Y no por lo bueno, precisamente.

Hoy tenía una reunión de trabajo en Pau que me ha obligado a conducir -a mi, que me "gusta" tanto- cuatro horitas de un tirón. Mi jefe, que suele conducir en estas ocasiones, no podía venir, y la reunión no era aplazable -y menos con una excusa como la de "no me apetece conducir tantas horas"-.

Todos los dioses se habían conjurado contra mí: ayer me levanté con un dolor en el cuello de impresión que no me dejó moverme en toda la tarde. Esta mañana el dolor seguía ahí, y por mucho voltarén que le daba no se iba ni por lo que se dijo.

Al ir a por el coche de alquiler, al punto de la mañana, me he encontrado con un volvo con cambio automático. No he conducido nunca con ese tipo de cambio y, como le he dejado muy claro a la chica del alquiler, HOY tampoco iba a empezar. Impertubable a sus comentarios sobre lo fácil que era ("es lo mismo con un pedal menos") o a sus intentos de que aceptara un coche de clase inferior, he conseguido un BMW como el que consideré como alternativa antes de comprarme el que me dan la semana que viene.

A lo tonto, he salido del aparcamiento una hora después de llegar. Eso me ha hecho retrasarme un poquito en buscar a mi compañera en Huesca y en atravesar esa horrible pesadilla que llaman carretera a este lado de la frontera. Curvas, obras, y una sucesión de señales limitadoras de velocidad puestas de manera aleatoria por no se qué mente pensante del país. 50-70-90. No más, y sin orden ni concierto. Son 70 Kms pero se hacen eternos.

Al llegar, la persona que nos iba a esperar seguía sin dar señales de vida. Cuando yo espero a alguien que no llama, al menos intento contactar...He llamado yo y me ha dicho que nos esperaba en la oficina, que tranquilas. Bien, vale.

Al llegar nos ha llevado a su oficina, avisándonos de que estaba un poco desordenada. ¿Un poco? Comparado con eso yo soy el colmo del orden. Tampoco pasaba nada, era su despacho, ¿o si pasaba? Cuando ha dicho que la reunión iba a ser allí no daba crédito, y mi cara, puro reflejo de mis sentimientos, ha hecho que la dueña del caos empezara a pasar pilas de papeles al suelo, pasando la mano por encima para quitar el polvo y haciendo sitio para apoyar nuestras cosas. ALUCINANTE.

El despacho estaba helado, y, cuando lo hemos comentado como quien no quiere la cosa nos ha confirmado que la calefacción se había estropeado. Ah, vale, con tanto papel no se ven las estalactitas de hielo, debe de ser...

Cuatro horas de trabajo después, la mujer aún no nos había ofrecido un café. Aunque el trabajo nos ha cundido, ella no se ha quedado demasiado convencida. En cualquier caso debía de estar deseando quitarsenos de encima porque nos ha dicho que el edificio cerraba a las ocho (¿¿??) y que después tenía una reunión pero no de trabajo. Sería con su sofá, suponemos.

Como guinda, hemos echado de menos la cena habitual de confraternización a la que N. nos tiene acostumbrados. Y que cualquier buen anfitrión ofrece, que no somos nuevos.

Ay....¡¡cómo se va a reir MA cuando de lo cuente!!¡Y cómo se va a alegrar de no haber venido!

Etiquetas:

Free counter and web stats usuarios conectados