Cuenca
Si los planes no hubieran cambiado, yo debería estar ahora volviendo de Cuenca, de pasar el puente con mis amigos de Madrid. Bueno, en realidad medio puente, porque Juanma quería visitar el cementerio el viernes por la mañana y nos íbamos a reunir con él por la tarde.
La idea surgió hace un mes o así, y yo me apunté sin dudarlo. Con lo que no contaba era con lo cansada que iba a estar -estoy absolutamente agotada desde hace unos días-, con la cantidad de cosas que tengo pendientes -mi casa me necesita- y con lo lejos que me queda Cuenca -casi cuatro horas de coche por una carretera infame-.
Con todo esto en mente, el lunes pasado les dije a mis amigos que me "rajaba", con gran dolor de mi corazón*. Mis padres, viendo el temporal de estos días, se han alegrado sobremanera de que no haya ido.
Y yo, aunque no he hecho todo lo que tenía que hacer -ni aún quedándome en casa tres semanas lo conseguía-, y pese a las fotos que demostraban lo que me estaba perdiendo(**), debo de confesar que he hecho bien quedándome en casa. Al menos algo he descansado.
(*) Íbamos a casa de Juanma así que no había problemas de cancelación.
(**) Al final han ido seis, incluyendo a los dos anfitriones (Gema avisó en el último momento de que se unía, Raquel canceló porque no le convencía el plan, y Sonia al final tampoco fue). Pachi y Fuen se volvieron el sábado por la tarde, pero les dio tiempo a mandar fotos de un paseo campestre que -para hacer notar mi cansancio- no avivó demasiado mi mono de campo.
Etiquetas: ND Madrid, Recorriendo mundo

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home