Exposiciones en Madrid: Los veranos de Sorolla y fotografías de Mathieu Pernot
Este fin de semana me he venido a Madrid para cenar con mis amigos. Tras pandemias y otras historias, parece que hemos vuelto a las buenas costumbres.
Para aprovechar el día, Fari y yo hemos decidido visitar esta mañana la exposición de "Los veranos de Sorolla", en la Fundación Mapfre.
Fari tiene entrada gratis por tener allí un seguro, así que reservamos las entradas y decidimos coger el metro hasta Gregorio Marañón y darnos un paseo desde allí.
El paseo es muy agradable, y en breve estamos entrando en el palacete que alberga la Fundación. Tras dejar todo en las taquillas, entramos directamente a ver la exposición de Sorolla. Son apenas dos salas -según los textos que la acompañan, cuarenta obras de pequeño formato- centradas en el mar, la playa y el veraneo, tanto en el Mediterráneo como en el Cantábrico. La exposición es bonita, y las obras playeras de Sorolla no decepcionan, pero se nos hace muy pequeña.
Además de la exposición de Sorolla, la Fundación Mapfre tiene otra exposición y, aunque no sabemos qué vamos a ver, decidimos entrar. La exposición, titulada “Mathieu Pernot. Documento/Monumento”, es una exposición de fotografía centrada en una familia gitana que vive en Arlés, Aviñón, y otras ciudades de la Provenza. También hay otras fotografías -con otros temas- pero las que más me llaman la atención, al menos a mí, son las de los gitanos. Me ha gustado más que la de Sorolla, debo de decir -quizá por lo inesperado-.
En cualquier caso, una bonita -y aprovechada- mañana antes de irnos a tapear al centro.
++ TEXTOS DE SALA ++
Los veranos de Sorolla
Lejos de vivirlos como un tiempo de descanso, Joaquín Sorolla (Valencia, 1863 - Madrid, 1923) pasa los veranos consagrado a su tema pictórico más querido y de mayor éxito: las escenas, captadas del natural, que se desarrollan en el entorno del mar.
El pintor centra sus primeras composiciones sobre este asunto en las labores de la pesca, con barcas, marineros faenando o pescadoras en la orilla bajo el intenso sol del Mediterráneo.
Junto a ellas, las escenas de descanso estival en la playa son las más populares en su carrera y constituyen un reflejo de la evolución que, desde mediados del siglo xix, experimenta el concepto del mar: de la valoración de las propiedades terapéuticas del baño al nacimiento de la moda del veraneo como periodo de entretenimiento y sociabilidad.
Los veranos de Sorolla nos acerca, a través de una cuidada selección de obras, a las manifestaciones que estas nuevas ideas tuvieron en el trabajo del pintor. Sorolla se incorpora a la nueva costumbre del veraneo y en sus representaciones distinguimos dos grandes intereses correspondientes a sus propios destinos estivales. Por una parte, sus escenas de la costa mediterránea, con especial dedicación a su Valencia natal, reflejan el gozo de la población local, con niños desnudos, niñas con ligeras batas o nadadores en pleno contacto con el medio natural. Por otra parte, y de forma paralela a su consolidación artística y correspondiente ascenso social, Sorolla frecuenta distintas localidades de la costa cantábrica que acogen a los veraneantes de las clases altas. Representa entonces el distinguido ambiente de Biarritz, Zarauz o San Sebastián bajo una luz muy diferente, en composiciones protagonizadas por figuras femeninas elegantemente ataviadas e inmersas en espacios ideados para las relaciones sociales. Son en este contexto especialmente abundantes sus «notas de color» —como él mismo las llamaba—, pinturas de pequeño formato en las que plasma de la manera más directa sus impresiones del natural.El conjunto de obras aquí reunido muestra, pues, cómo la temática del verano permite seguir la evolución de la pintura de Sorolla y apreciar la modernidad que alcanza su lenguaje plástico. Como cierre de ese itinerario, encontramos al pintor en la última etapa de su carrera, cuando, en los paréntesis del gran esfuerzo que le supone el encargo de la Visión de España para la Hispanic Society of America, halla el descanso precisamente en la elaboración de escenas de trabajo y ocio en el mar, deleitándose de nuevo en su tema predilecto.
Mathieu Pernot. Documento/Monumento
Mathieu Pernot desarrolla un acercamiento a lo fotográfico de manera atípica y alternativa. Sus proyectos crean un discurso que incorpora elementos de la fotografía documental y del trabajo de archivo (documentos) que reciben el mismo tratamiento que sus propias obras, se mezclan con estas y crean un nuevo conjunto (monumentos). El resultado de ese proceso nos presenta una visión de la existencia alejada de interpretaciones unívocas o inmutables. Pernot aborda el trabajo con rigor y explora a través del medio fotográfico cuestiones que se irán entrecruzando en su trayectoria de forma recurrente: la vida en los márgenes, las historias de personas que se sitúan en la periferia de la sociedad (los gitanos, los desplazados o los migrantes).
Además de los temas que atraviesan sus series y que conforman ese universo tan particular, Mathieu Pernot reflexiona sobre el papel de la fotografía como medio artístico, sobre su uso y función. Esta complejidad de cuestiones y de imágenes se traslada al espacio expositivo en presentaciones en las que sus fotografías conviven con material de archivo. Se trata de una elección consciente y buscada por parte del artista que crea múltiples conexiones, siempre cambiantes, que jalonan su obra a través del tiempo y el espacio.
La exposición Documento/Monumento abarca más de treinta años de trabajo, una amplia selección desde principios de los años noventa hasta la actualidad.
Esta muestra se plantea de manera diferente a otras anteriores, pues en ella se relacionan corpus elaborados en temporalidades distintas y que en algunos casos nunca se habían visto. Destacamos las imágenes realizadas en los clubes de boxeo de Marsella en 1994 y la serie más reciente hecha hace unos meses en Melilla por encargo de Fundación MAPFRE. También se exponen por primera vez las fotografías de los edificios destruidos de Beirut en 2000, después de la guerra civil libanesa, que veremos en esta exposición situadas cerca de las de voladuras controladas de edificios en suburbios franceses. La serie «Los que gritan» se exhibe junto al material gráfico procedente de la cárcel parisina de La Santé. Esta combinación de tiempos, espacios y materiales crea nuevas relaciones y diálogos entre las imágenes generando diferentes y nuevas lecturas.
No podía faltar uno de los trabajos fundamentales de Pernot, «Los Gorgan», que lo acompaña desde los inicios de su actividad fotográfica hasta ahora.
La familia Gorgan está presente en distintos espacios de la exposición y protagoniza varias series. Sus miembros se han convertido en las figuras principales del discurso artístico de Pernot, tanto por su magnetismo y el poder de encarnación de sus integrantes como porque sus vidas se cruzan con la historia de la comunidad gitana a lo largo de los siglos.
Los libros de Pernot tienen un papel destacado en su trayectoria, pues cuenta con casi una veintena de títulos publicados hasta la fecha. Dada su relevancia, también mostramos su faceta de editor, en la que ha materializado sus proyectos de forma autónoma, diferente y complementaria a las propuestas expositivas.
Mathieu Pernot, nacido en 1970 en Fréjus (Francia), vive y trabaja en París.
Tras una formación científica, ingresó en la Escuela Nacional de Fotografía de Arlés, donde se graduó en 1996. A partir de exponer en 1997 en el Centre National de la Photographie de París y en las Rencontres d’Arles, se han sucedido numerosas muestras, publicaciones y premios.
Etiquetas: Actividades culturales varias

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