¿Cómo estás?
Pregunta de pura educación a la que se responde con más educación aún: Bien, gracias.
¿Y tú? A veces se puede decir "Tirando" si hay confianza pero pocas veces se piensa la respuesta de marras.
Pues bien, como dice mi hermana, no soy de hierro. Y tengo malas temporadas y sufro como el resto del mundo. Pero odio contarlo al mundo. No me gusta. Ella comenta que me haría bien desahogarme, así que lo voy a hacer desde el papel (como decía alguien, el papel es más paciente que los hombres).
¿Qué como estoy?
Mal. Es una mezcla entre dolida, triste, decepcionada y hundida. Y cansada, además; cansada de todo y con unas ganas que tienden a cero de re-iniciar mi vida. Me siento sola.
Siento que he perdido el tiempo, que he dedicado mucho tiempo y esfuerzo a una gente que no merece la pena.
Que por ello he dejado otras cosas de lado que podrían haber sido mucho mejores.
Que he estado viendo espejismos tomándolos como realidades, sin admitir las pequeñas pistas (tamaño plaza de toros) que he recibido.
Que he perdido el rumbo. Hace cinco meses que volví a casa, y aún no sé qué he hecho, ni si he hecho bien, si ha merecido la pena, y qué diablos debo hacer en el futuro.
Que debo reaccionar, pero no se cómo ni por donde empezar.
Que soy idiota, por dejar que unas memas (substituir "memas" por lo más gordo que salga en el momento de leerlo) me afecten tanto, sobre todo teniendo amigas que me han demostrado que lo son.
Que sea lo que sea lo que crean que les hecho, me merezco una explicación. Pero en este sentimiento asumo la falacia de que son coherentes y normales, amén de sinceras.
Que estoy vacía, al menos ahora mismo, en este momento, me siento así.
Nota: estoy en plena semana "depre", así que hay que ignorar mis estupideces al menos hasta el lunes. Quizá entonces logre reconciliarme con el mundo. Fin de nota.
¿Y tú? A veces se puede decir "Tirando" si hay confianza pero pocas veces se piensa la respuesta de marras.
Pues bien, como dice mi hermana, no soy de hierro. Y tengo malas temporadas y sufro como el resto del mundo. Pero odio contarlo al mundo. No me gusta. Ella comenta que me haría bien desahogarme, así que lo voy a hacer desde el papel (como decía alguien, el papel es más paciente que los hombres).
¿Qué como estoy?
Mal. Es una mezcla entre dolida, triste, decepcionada y hundida. Y cansada, además; cansada de todo y con unas ganas que tienden a cero de re-iniciar mi vida. Me siento sola.
Siento que he perdido el tiempo, que he dedicado mucho tiempo y esfuerzo a una gente que no merece la pena.
Que por ello he dejado otras cosas de lado que podrían haber sido mucho mejores.
Que he estado viendo espejismos tomándolos como realidades, sin admitir las pequeñas pistas (tamaño plaza de toros) que he recibido.
Que he perdido el rumbo. Hace cinco meses que volví a casa, y aún no sé qué he hecho, ni si he hecho bien, si ha merecido la pena, y qué diablos debo hacer en el futuro.
Que debo reaccionar, pero no se cómo ni por donde empezar.
Que soy idiota, por dejar que unas memas (substituir "memas" por lo más gordo que salga en el momento de leerlo) me afecten tanto, sobre todo teniendo amigas que me han demostrado que lo son.
Que sea lo que sea lo que crean que les hecho, me merezco una explicación. Pero en este sentimiento asumo la falacia de que son coherentes y normales, amén de sinceras.
Que estoy vacía, al menos ahora mismo, en este momento, me siento así.
Nota: estoy en plena semana "depre", así que hay que ignorar mis estupideces al menos hasta el lunes. Quizá entonces logre reconciliarme con el mundo. Fin de nota.

1 Comments:
Yo siento que he perdido energía, mucha, creyendo que eran verdad cosas que no, y es muy triste.
Publicar un comentario
<< Home