Dolor de muelas
Hasta que no lo sufres, no puedes imaginar hasta qué punto el dolor de muelas es difícil de soportar.
Este fin de semana, yo he tenido la mala suerte de recordar lo malísimo que es, desgraciadamente. Comenzó el viernes, y no me ha dejado aún.
Lo peor es que ha coincidido con la Oktoberfest.
Y la ha deslucido más de un poco, he de decirlo. Aunque los antiinflamatorios de Massimo me han ayudado a sobrevivir, el fin de semana no ha sido todo lo bueno que debería.
Hoy no he podido aguantar más y he ido al dentista por el que he suspirado todo el fin de semana.
Tengo una infección (eso se lo podía haber dicho yo por teléfono) y no saben de donde viene (yo tampoco, pero daría cualquier cosa para que me la quiten).
El caso es que la inflamación está justo debajo de una endodoncia de hace doce años. Parece ser que en su dia no llegaron a donde tenían que llegar, y es ahí, en las profundidades de la raíz de la muela, donde ha surgido la infección.
La mala noticia es que no quedaba otro remedio que rehacer la endodoncia. Y si no funciona, habrá que sacar la muela. Hoy han hecho la primera parte, y, gracias a la persistencia de un segundo dentista, han llegado al fondo de la raíz para limpiarla.
Menos mal.
Ahora tengo la cara dormida y un dolor sordo que me hace temer el momento en que desaparezca la anestesia.
Solo espero que logren salvar el trozo de muela que queda...Entonces, habrá merecido la pena.
La respuesta, dentro de dos semanas, en la segunda parte de la endodoncia.
Este fin de semana, yo he tenido la mala suerte de recordar lo malísimo que es, desgraciadamente. Comenzó el viernes, y no me ha dejado aún.
Lo peor es que ha coincidido con la Oktoberfest.
Y la ha deslucido más de un poco, he de decirlo. Aunque los antiinflamatorios de Massimo me han ayudado a sobrevivir, el fin de semana no ha sido todo lo bueno que debería.
Hoy no he podido aguantar más y he ido al dentista por el que he suspirado todo el fin de semana.
Tengo una infección (eso se lo podía haber dicho yo por teléfono) y no saben de donde viene (yo tampoco, pero daría cualquier cosa para que me la quiten).
El caso es que la inflamación está justo debajo de una endodoncia de hace doce años. Parece ser que en su dia no llegaron a donde tenían que llegar, y es ahí, en las profundidades de la raíz de la muela, donde ha surgido la infección.
La mala noticia es que no quedaba otro remedio que rehacer la endodoncia. Y si no funciona, habrá que sacar la muela. Hoy han hecho la primera parte, y, gracias a la persistencia de un segundo dentista, han llegado al fondo de la raíz para limpiarla.
Menos mal.
Ahora tengo la cara dormida y un dolor sordo que me hace temer el momento en que desaparezca la anestesia.
Solo espero que logren salvar el trozo de muela que queda...Entonces, habrá merecido la pena.
La respuesta, dentro de dos semanas, en la segunda parte de la endodoncia.
Etiquetas: Salud y médicos

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