Agotada
Está siendo una semana agotadora...
Parte de mis amigos de Madrid vinieron a visitarme este fin de semana, y la verdad es que no descansamos mucho. Nos lo pasamos muy bien, es cierto, y disfrutamos a tope de la gastronomía de la ciudad.
De hecho, aquí lo de las tapas es algo muy cuidado, y hay infinidad de sitios para disfrutar del placer de comer (que a mi me pierde, lo confieso).
Aunque yo lo doy por hecho, A. me dijo que este aspecto de ZgZ le había sorprendido; no se lo esperaba, y le recordaba a los pinchos del Pais Vasco. En cada sitio cosas distintas...C., que vino a visitarme hace dos semanas, me dijo lo mismo, por cierto.
Después del zafarrancho que montamos en mi casa -no es una casa cómoda para seis personas -, el domingo casi me parecía vacía cuando se fueron. Descansé un poco, pero no pude recuperar (ni de léjos) el sueño acumulado de toda la semana anterior.
Y esta semana tampoco podré, según se presenta...
Ayer fui a ver al niño de un amigo al hospital, y después al gimnasio. Hoy trabajo y mañana recaditos antes de una sesión de cata de vino del Somontano a la que me he apuntado. El jueves trabajo y después al gimnasio, que no puedo descuidar.
Y el viernes...¡¡me voy a la Oktoberfest!!¡A Munich!
Ya estuve el año pasado, y me gusto tanto que repito.
Lo mejor, ver a mis amigos italianos de nuevo. Además, este año quiero que M. vea lo guapa y delgada que estoy; lo que se perdió, vamos. Si, vale, no está bien pero soy humana, y tengo las mismas debilidades que todo el mundo.
Lo peor, desde el madrugón del viernes -salgo a las seis de la mañana hacia Barcelona-, no voy a descansar prácticamente nada. Y encima llego el lunes de madrugada para trabajar el dia siguiente.
Voy a acabar como una sombra de mi, pero seguro que vale la pena.
Parte de mis amigos de Madrid vinieron a visitarme este fin de semana, y la verdad es que no descansamos mucho. Nos lo pasamos muy bien, es cierto, y disfrutamos a tope de la gastronomía de la ciudad.
De hecho, aquí lo de las tapas es algo muy cuidado, y hay infinidad de sitios para disfrutar del placer de comer (que a mi me pierde, lo confieso).
Aunque yo lo doy por hecho, A. me dijo que este aspecto de ZgZ le había sorprendido; no se lo esperaba, y le recordaba a los pinchos del Pais Vasco. En cada sitio cosas distintas...C., que vino a visitarme hace dos semanas, me dijo lo mismo, por cierto.
Después del zafarrancho que montamos en mi casa -no es una casa cómoda para seis personas -, el domingo casi me parecía vacía cuando se fueron. Descansé un poco, pero no pude recuperar (ni de léjos) el sueño acumulado de toda la semana anterior.
Y esta semana tampoco podré, según se presenta...
Ayer fui a ver al niño de un amigo al hospital, y después al gimnasio. Hoy trabajo y mañana recaditos antes de una sesión de cata de vino del Somontano a la que me he apuntado. El jueves trabajo y después al gimnasio, que no puedo descuidar.
Y el viernes...¡¡me voy a la Oktoberfest!!¡A Munich!
Ya estuve el año pasado, y me gusto tanto que repito.
Lo mejor, ver a mis amigos italianos de nuevo. Además, este año quiero que M. vea lo guapa y delgada que estoy; lo que se perdió, vamos. Si, vale, no está bien pero soy humana, y tengo las mismas debilidades que todo el mundo.
Lo peor, desde el madrugón del viernes -salgo a las seis de la mañana hacia Barcelona-, no voy a descansar prácticamente nada. Y encima llego el lunes de madrugada para trabajar el dia siguiente.
Voy a acabar como una sombra de mi, pero seguro que vale la pena.
Etiquetas: Amigos allende los mares, ND Madrid, Recorriendo mundo

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home