Pequeñas grandes diferencias
Ayer fue un día de locura. Pero de locura genial.
No me gusta ser la protagonista de las situaciones, pero ayer fue mi cumpleaños y por una vez me gustó.
Me llamaron y me escribieron muchas personas con las que hacía bastante que no hablaba, la gente del trabajo me llamaba y venía al despacho para saludarme y felicitarme...
Bueno, todos no; el "palo escoba", que se sienta a mi lado, ni se dignó a decirme que pasara un buen día. ¡¡Él se lo pierde...!!
La verdad es que fue bonito, sobre todo comparándolo con mi cumpleaños de hace dos años, cuando sólamente cuatro gatos se acordaron de mi cumpleaños.
En días como este, la vida te sonríe y te demuestra qué bonita puede llegar a ser...
No me gusta ser la protagonista de las situaciones, pero ayer fue mi cumpleaños y por una vez me gustó.
Me llamaron y me escribieron muchas personas con las que hacía bastante que no hablaba, la gente del trabajo me llamaba y venía al despacho para saludarme y felicitarme...
Bueno, todos no; el "palo escoba", que se sienta a mi lado, ni se dignó a decirme que pasara un buen día. ¡¡Él se lo pierde...!!
La verdad es que fue bonito, sobre todo comparándolo con mi cumpleaños de hace dos años, cuando sólamente cuatro gatos se acordaron de mi cumpleaños.
En días como este, la vida te sonríe y te demuestra qué bonita puede llegar a ser...

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