Teatro: Comedia sexual de una noche de verano
Este fin de semana han traído esta obra a ZgZ, y por alguna razón, me atraía verla. Así, he convencido a V. y, habiendo entradas, hoy hemos disfrutado -por primera vez en más de dos años- de una obra de teatro sin bozal.
La obra, de Woody Allen, aspira a comedia de enredo pero para mí se ha quedado bastante floja.
Un excéntrico inventor, Andrew, y su esposa, Adrian, invitan a un grupo de amigos a pasar un fin de semana en su casa de campo para celebrar la boda de Ariel y Leopoldo, el primo de Adrian y un ilustre pero pedante profesor de Universidad capacitado -según el- para entender y explicar el cosmos.
A ellos se les une el mejor amigo de Andrew, el Doctor Maxwell -un mujeriego empedernido-, y su amiga Dulcy para ese fin de semana. Y lo que empieza como un paseo inocente se convierte en una prueba de fuego al detonarse el deseo entre ellos. Las parejas se enredan, el amor aparece y desaparece, igual que los recuerdos de otros veranos...
Andrew vuelve a sentirse enamorado de Ariel, pero su amigo Maxwell -que la conoció de joven- también pierde la cabeza por ella. Leopoldo descubre que antes de su boda lo más conveniente sería pasar la noche con la enfermera Dulcy y dar rienda suelta a sus fantasías, ella accede a la propuesta, pero Adrian también la necesita para unos consejos matrimoniales, como es enfermera...
Ariel entre esta locura no sabe a quién ama..
Y todas estas necesidades humanas mezcladas con los juguetones espíritus del bosque que rodean la casa, convierten a estas tres parejas, en seis personajes necesitados de noches de verano...
La obra es simpática pero el final roza el surrealismo, estropeando el efecto final. Lo mejor, desde mi punto de vista, la confiduración y el aprovechamiento del decorado.
Y como V. estaba medio resfriada, a la salida ni cerveza ni nada.
Etiquetas: Actividades culturales varias

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